Calabaza cortada a la mitad

La calabaza de invierno o butternut, tiene importantes propiedades muy beneficiosas. Hidratantes (el 90% de su contenido es agua), mejora el rendimiento sexual, sus semillas favorecen la absorción de triptófano, que posteriormente se convierte en serotonina, considerada la hormona de la felicidad, entre muchas otras. Además guarda algunos secretos sumamente interesantes: Puede utilizarse tanto para platos dulces como salados, puede usarse absolutamente toda sin desperdiciar nada, ya que su cáscara, semillas y flores también pueden consumirse.

Es versátil

La calabaza de invierno es un vegetal sumamente versátil que puede ser utilizado para preparar tanto recetas dulces como saldadas (dulce de calabaza o puré); también soporta diversas formas de cocción: Vapor, horno o frito.

Aporta betacaroteno, vitamina C y fibra

El consumo de calabaza favorece el tránsito intestinal, tiene propiedades laxantes y además ayuda a tratar el síndrome de colon irritable.

Beneficios de sus semillas

Las semillas de calabaza tienen muchas propiedades nutricionales beneficiosas (son ricas en zinc, ácido fólico, vitaminas y ácidos grasos Omega 3, contienen fitosteroles y L-triptófano), pero además son muy sabrosas y una excelente forma de aplicar el nuevo concepto de trashcooking (cocinar con las sobras). Una alternativa para prepararlas, es tostarlas con sal en el horno y comerlas como snacks solas o ensaladas. Cada calabaza de un tamaño promedio contiene, aproximadamente, unas 500 semillas, por lo cual reservándolas cada vez que se use una calabaza se podrá contar con un número considerable como para usar en diversas preparaciones.

Beneficios de las flores de calabaza

Las flores de la calabaza también son utilizadas de diversas formas. Se usan en la cocina en ensaladas, sopas, guisados o pastas.

Usos de la piel de la calabaza

La piel de la calabaza también puede ser reutilizada en distintas formas en la cocina. Por ejemplo, como recipiente, se retira la pulpa con una cuchara y se usa como cazuela contenedora de un guiso con trozos de calabaza. También se puede usar su piel cortada en finas tiras y previamente salteada con aceite de oliva y ajo, como una sabrosa y original guarnición de alguna carne.

Larga conservación

Las calabazas enteras pueden ser conservadas en lugares oscuros y frescos hasta por un tiempo máximo de 2 meses. Mientras que una vez que son cortadas, deberán envolverse en filme plástico, conservarse en refrigerador, preferentemente, y utilizarse como máximo dentro de los siguientes siete días.

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