Según los resultados de un estudio realizado por investigadores de la Universidad de California en San Francisco (USCF), presentados en la American Association for Cancer Research (AACR 2011), reunión anual de Investigación que tiene lugar del 2 al 6 de abril en Orlando, Florida, la reducción del estrés crónico en los pacientes con cáncer, puede traducirse en una mejoría en su salud y en su calidad de vida.

Una de las formas en que el estrés afecta a la salud, es a través de la disminución en la longitud de los telómeros, los que se dañan y se reducen, generalmente, a causa del envejecimiento, pero también del estrés, el que a su vez, puede incrementar la tasa de crecimiento y propagación del cáncer.

Según algunos estudios anteriores, los telómeros de menor longitud, se asocian con el desarrollo de diversas enfermedades entre las que se incluye el cáncer.

Los telómeros son estructuras en las extremidades de los cromosomas que desempeñan un importante papel en la división de las células, garantizando que el material genético pase adecuadamente entre copias de cada célula, preservándolos del deterioro, las rupturas y la unión con otros cromosomas, lo que puede derivar en mutaciones o reordenamientos cromosómicos que suelen verse en algunos tipos de cáncer. Los telómeros tienen una importante función en el mantenimiento de la integridad de los cromosomas y los genes dentro de una célula.

Estudio de investigadores de la Universidad de California en San Francisco (USCF)

Por ello, Edward Nelson, jefe de la división de hematología y oncología en la Universidad de California y un grupo de investigadores, quisieron averiguar a través de un estudio exploratorio y preliminar, el enlace entre el estrés crónico y la disminución de la longitud de los telómeros en los pacientes cáncer y averiguar si una intervención que regulara la respuesta al estrés, también podría modular la longitud de los telómeros.

Para el estudio, se asignaron azarosamente a 31 mujeres con cáncer de cuello de útero a uno de los grupos realizados. Uno recibiría la atención habitual y además apoyo psicológico y asesoramiento (manejo del estrés, las emociones, etc.) y otro sólo la atención habitual.

Al comienzo y al final del estudio, que duró 4 meses, se tomaron muestras de sangre de ambos grupos para analizar si el apoyo psicológico producía cambios físicos o no. También se junto información acerca de la respuesta al estrés y de la calidad de vida en general de duchas mujeres. Según Nelson, el manejo del estrés y la mejora en la calidad de vida, se asoció con modificaciones en la longitud de los telómros (aumento en la longitud de los mismos) y señaló que no cabe duda, que el apoyo psicológico mejora potencialmente la calidad de vida y los resultados físicos de los pacientes con cáncer.

Puntaje: 
Sin votos aún