Tabaco - Dejar de fumar
Foto cortesía de mag3737 - Flickr.com

Como es sabido por la mayoría el fumar es un hábito que causa mucho daño a la salud y favorece el riesgo de padecer muchísimas enfermedades como por ejemplo: Cáncer de mama, de pulmón, de lengua, enfermedades del sistema circulatorio, trastornos de la voz, etc.

De acuerdo a datos obtenidos de encuestas efectuadas por Centros para la Prevención y el Control de enfermedades (CDC) de Estados Unidos, cerca del 70% de los fumadores adultos desean dejar el tabaco de manera definitiva.

Dejar de fumar no es tarea sencilla, el tabaquismo es una adicción, una enfermedad como el alcoholismo o la adicción a drogas ilegales. El primer paso para abandonar el cigarrillo es la decisión personal, profunda, meditada y convencida del fumador. Una vez que la decisión fue tomada existen una serie de tratamientos, y ayudas que facilitan el proceso y allanan este difícil camino.

Centros para la Prevención y el Control de enfermedades (The Centers for Disease Control and Prevention (CDC)) recomienda:

  • Reconocer que disminuir la cantidad de cigarrillos que se fuman a diario o cambiar de marca no es la solución
  • Disminuir la cantidad de cigarrillos que se fuman a diario no es una alternativa valida, ya que aunque se fume menos el riesgo para la salud sigue existiendo. Además, generalmente, quienes optan por este recurso como primer paso para abandonar el habito, al poco tiempo vuelven a fumar de la misma manera que antes. Cambiar de marca por alguna que sea más suave, con menos nicotina, etc. Tampoco sirve, ya que como son más suaves y la nicotina al ser adictiva el organismo la reclama, se termina compensando la suavidad y la menor cantidad de nicotina con un consumo mayor de cigarrillos diarios. Por ello aunque resulte muy difícil la única manera es abandonar por completo el cigarro y no hacerse, como se dice popularmente, “trampas al solitario”.

  • Escribir el motivo principal por el cual se quiere abandonar el cigarrillo
  • La motivación personal para dejar de fumar es el motor más fuerte para lograr el éxito. Muchas personas que han padecido enfermedades graves relacionadas con el consumo de tabaco, que han puesto en riesgo sus vidas, una vez recuperados dejan de fumar motivados por preservar su salud. Pero tal vez no sea necesario llegar a este extremo para tomar la decisión y un motivo no tan determinante (cuidar la salud, ahorrar dinero, etc.) pueda impulsar a alguien a dejar este mal hábito.

  • Reconocer que vencer esta adicción implica una gran fuerza de voluntad
  • El reconocer que el fumar es una adicción que el individuo no puede manejar es un primer paso muy importante en esta lucha contra el tabaco. Es tener claro que el proceso va a ser duro, que va a traer consigo cambios de humor, irritabilidad, síndrome de abstinencia, etc., pero que pese a ello no es un imposible. Hay infinidad de tratamientos y recursos muy efectivos para lograrlo: Fármacos, chiclets de nicotina, parches, hipnosis, grupos de ayuda, etc. Pero implica esfuerzo, voluntad, valor, determinación, los síntomas secundarios suelen ser desagradables, pero con el transcurso del tiempo desaparecen, hay que dar un paso y luego el otro, como dicen en los grupos de alcohólicos anónimos: “Un día a la vez”.

  • Seguir el ejemplo de la cantidad de fumadores que han abandonado el vicio
  • Cerca del 50% de los fumadores han dejado de fumar y cada vez son más las personas que abandonan el cigarrillo, gracias a campañas gubernamentales, a cruzadas de determinados países (Uruguay, por ejemplo) en contra del tabaquismo, al arsenal de información acerca de lo dañino y perjudicial del cigarrillo, etc.

  • Manejar la abstinencia
  • Debido a la adicción que la nicotina genera en el organismo, la mayoría de los fumadores al abandonar el cigarrillo experimentan síntomas de abstinencia. Es decir el cuerpo les pide nicotina, entre los más habituales, están, la irritabilidad, el mal humor, el insomnio, dificultades de concentración, etc., que muchas veces hacen que se retorne al vicio. Pero éstos, que son más comunes durante los primeros tiempos, con el transcurso del mismo desaparecen por completo.

  • Buscar ayuda cuando sea necesario
  • Es muy difícil dejar de fumar en soledad, si bien hay muchas personas, con mucha fuerza de voluntad que lo logran, lo más común es necesitar de ayuda para hacerlo. Hay infinidad de tratamientos, organizaciones públicas y privadas, que ofrecen programas para estos fines. Ya que los gobiernos han comenzado a destinar recursos para este cometido al ver la gran cantidad de dinero que se va en la asistencia sanitaria de aquellos enfermos a consecuencia del tabaquismo.

Cinco pasos que ayudan a dejar de fumar

Según diversos estudios realizados, la ejecución simultánea de estos cinco pasos es muy efectiva.

  1. Concientizarse
  2. Establecer una fecha para abandonar el vicio, descartar todos los cigarros, ceniceros, encendedores, etc. de su entorno, no permitir que nadie fume a su alrededor.

  3. Buscar apoyo, ayuda y estímulos
  4. En general el éxito se consigue más frecuentemente cuando se apoya o se sostiene en algo o alguien. Se puede buscar ayuda y apoyo de muchas maneras, una primera forma es comunicarle al entorno la decisión y pedir ayuda en lo que refiere a que no fumen en su presencia, que no dejen cigarrillos, ni ceniceros con colillas a su alcance, etc. Y otra excelente forma de estimularse es solicitando ayuda en instituciones, programas para dejar de fumar, y en infinidad de alternativas que hay al respecto.

  5. Intentar focalizar los deseos de fumar hacia otra cosa
  6. Cuando se sienten muchos deseos de fumar se pueden buscar alternativas como por ejemplo: Salir a caminar, hablar con alguien del grupo de apoyo, hacer deporte, comer alguna fruta, etc.

  7. Recurrir a medicación
  8. Afortunadamente en la actualidad hay medicación muy buena y efectiva para dejar de fumar. Entre ella, la aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA): Parche de nicotina, inhalador de nicotina, atomizador nasal de nicotina, chicles de nicotina y Bupropion SR.

  9. Estar preparado para las recaídas
  10. Generalmente todas las personas que deciden dejar de fumar tarde o temprano tienen una recaída y lo intentan varias veces, antes de lograrlo definitivamente. Las recaídas se dan, habitualmente, en los primeros luego de haber dejado de fumar. La perseverancia y la fuerza de voluntad son la clave del éxito.

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