Oruga procesionaria

La oruga procesionaria cuyo nombre científico es Thaumetopoea pityocampa, anida frecuentemente en los pinos de parques, bosques, zonas rurales del sur de Europa y América, de allí que se la conozca también popularmente como oruga procesionaria del pino. Cuando se vuelven plagas pueden llegar a dejar estos árboles totalmente pelados. Sin embargo, brotarán y recuperarán sus hojas. El problema está cuadno entran en contacto con niños pequeños o animales, que son el grupo de mayor riesgo, ya que por curiosidad o accidente pueden entrar en contacto con ellas.

Se le llama procesionaria por la forma en la que se mueve en procesión con otras orugas, de allí el peligro ya que donde hay una hay muchísimas más y ello les resulta muy atractivo a los niños, que pueden verse tentados a tocarlas.

Contienen alrededor de unos 500.000 pelos punzantes y venenosos que constituyen su protección contra los depredadores. Estos pelos se desprenden fácilmente de su cuerpo, se clavan en la piel y liberan unas toxinas muy fuertes al entrar en contacto con ella, produciendo afecciones cutáneas como dermatitis, urticaria e irritación.

La doctora Cristina Villegas, jefa de Dermatología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja, España, señala:

...la procesionaria constituye una plaga en los países mediterráneos y se está expandiendo hacia el norte por el calentamiento global.

Recomendaciones generales

  • No colocarse debajo de pinos donde pudiera haber nidos.
  • No intentar romper los nidos.
  • No tocar el tronco del árbol porque allí también podrían quedar restos de sus pelos tóxicos.

Síntomas de la picadura

Los síntomas suelen ser inmediatos y se caracterizan por:

  • Ronchas.
  • Picor.
  • Inflamación.
  • Malestares oculares cuando los pelos se insertan en los ojos.
  • Problemas bronquiales cuando ingresan en las vías respiratorias.
  • Anafilaxia en personas alérgicas.

Oruga procesionaria picadura: cómo proceder

  • Si la oruga aún está en el cuerpo retirarla con la ayuda de pinzas y guantes, nunca tocarla directamente con las manos.
  • Utilizar alguna cinta gomosa como la que se utiliza para pegar curaciones para retirar los pelos que pudieran quedar, pegando la cinta sobre el lugar de la picadura y retirando rápidamente.
  • Quitar la ropa que pudiera tener restos de pelo de la oruga y lavar la zona afectada con abundante agua y jabón.
  • Se pueden administrar antihistamínicos vía oral para disminuir la picazón.
  • Aplicar una crema con corticoide tres veces por día mejorará rápidamente los síntomas de la picadura.
  • En caso de existir dificultades respiratorias lo recomendable es ir al servicio médico de urgencias.

El riesgo para los perros y mascotas de compañía

La oruga procesionaria es especialmente peligrosa para las mascotas como perros y gatos, ellos suelen andar olfateando todo aquello que a su paso capture su atención y es aquí donde está el riesgo. En acto de defensa la oruga desprende sus pelos envenenados, los que se clavan como dardos en el hocico, boca, lengua y ojos del animal. Además de la picazón que producen, pueden causar la muerte del tejido y en caso de que la infección se extienda hasta la laringe, la mascota puede morir por asfixia.

El veterinario español José Luis Blázquez, señala sobre el riesgo que implican para perros y gatos:

…a veces se las comen y se tragan todo el tóxico que contiene el insecto, con lo que llegan a sufrir una necrosis en la garganta y en la lengua.

...en muchos casos los animales pueden fallecer por el contacto con estas orugas.

El veterinario Carlos Gómez, de la Clínica Éboli, en Madrid, España, explica cómo darse cuenta:

El animal que ha estado en contacto con la oruga, debido a la irritación que produce el contacto con los pelos que desprenden, se encuentra nervioso con constantes degluciones, se toca la boca con las patas e hipersaliva. En pocos minutos se ve inflamación y necrosis de la lengua y puede tener vómitos si llega a tragársela. Tampoco es muy normal que se la trague por la irritación que le provocan los pelos de la oruga, ya que estos hacen que la suelten una vez la haya chupado o mordido.

En caso de constatar el contacto de la mascota con la oruga, es inminente llevarlo al veterinario cuanto antes.

Por qué la procesionaria es ahora tan popular

Si bien la oruga procesionaria ha existido siempre, desde los últimos 40 años y como consecuencia del calentamiento global, ha proliferado escapando de las zonas de humedad elevada, apareciendo en aquellas zonas donde las temperaturas se elevan luego de los meses de invierno.

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