Bacilofobia
Foto cortesía de EMSL - Flickr.com

¿Qué es la Bacilofobia?

La Bacilofobia, Misofobia o Germofobia, es una fobia que se caracteriza por un temor patológico, constante e irracional hacia las bacterias, los microbios, los microorganismos, los gérmenes, la contaminación, la suciedad y las enfermedades que pudiesen transmitir.

Comienza a convertirse en un problema, es decir en una fobia, cuando condiciona, interfiere y limita el desarrollo normal de la vida cotidiana de las personas que la padecen, dado que éstas extreman sus medidas higiénicas y su compulsión hasta límites tan inimaginables, que pueden resultar perjudiciales para ellos y para quienes las rodean.

Características de quienes padecen Bacilofobia:

  • Pueden llegar a lavarse las manos unas 40 veces en el lapso de 20 minutos
  • Pueden llegar a refregar las manos u otras partes del cuerpo con utensilios (esponjas, piedra pómez, etc.) a tal punto de lastimarse
  • Pueden llegar a deshacerse de la ropa luego de usarla, dado que ya consideran que está “sucia”
  • Pueden llegar a no entrar con zapatos a la casa y a no permitir que otros lo hagan
  • Pueden llegar a no permitir que otras personas, incluida su familia, se acerquen a ellas por miedo a que las contaminen o contagien de algo
  • Extreman las medidas de higiene antes de ingresar a ciertos lugares de la casa considerados por ellos como “sagrados”, como la cocina, el dormitorio o el baño (para entrar a estas dos últimas habitaciones muchos se desnudan y hacen que los demás también los hagan)
  • Tienen la sensación de que no les alcanzan las horas del día para limpiar, higienizar, para protegerse de la suciedad y la contaminación
  • Pueden dejar de asistir a ciertos lugares (casas de amigos, familiares, etc.) por considerar que están minados de seres patógenos

Bacilofobia: Un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)

Pese a no ser muy popular, es uno de los Trastornos Obsesivo Compulsivo (TOC) más frecuentes, afecta a un 50 % de los españoles que sufren TOC. El enfermo centra su vida en protegerse de la potencial contaminación que lo rodea, volviéndose una enfermedad crónica al no poder manejarla, ya que nada de lo que hagan les resulta suficiente para evitar la contaminación. Obviamente al ser tal la magnitud del trastorno, afecta a toda la familia, ya que todos los miembros de la misma se ven muchas veces impulsados a entrar en esta “locura” de higienizarse al extremo, para seguir la corriente del enfermo

Causas del trastorno

De acuerdo a Luisa Lázaro, jefa del Servicio de Psiquiatría Infantil y Juvenil del Hospital Clínico de Barcelona, no hay una única causa para esta patología. Se trata de un trastorno neurobiológico en el que confluyen una multiplicidad de factores, entre los que el genético tiene un rol importante. En muchos casos, existen experiencias concretas, situaciones que pueden resultar traumáticas, que influyen para que aparezca la enfermedad, pero no son la causa sino más bien el detonante.

En general, la gran mayoría de los enfermos reconocen que tienen un problema y buscan ayuda profesional, aunque también están los que a toda costa intentan ocultar su patología.

Tratamiento

Es fundamental la realización de un buen psicodiagnóstico para luego encarar el tratamiento adecuado. Por lo general, se trata de terapia psicológica (cognitivo – conductual) combinada con farmacológica. El apoyo y la contención familiar es primordial, todos deben comprender que para ayudar al enfermo a curarse no pueden seguir aceptando ese comportamiento enfermizo y extremando ellos también las medidas de higiene, ya que en gran medida la terapia psicológica consiste en enfrentar directamente al sujeto a sus miedos, en este caso a las bacterias, los microbios, etc. para que aprenda a convivir con ellos y que nada malo le va a pasar por hacerlo.

Los famosos no están libres de los TOC

Algunas figuras populares que han padecido de esta patología son: Cameron Díaz, Nikola Tesla, Howie Mandel y Howard Hughes.

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