marihuana y salud mental en adolescentes

El consumo de marihuana con fines medicinales es legal en muchos países del mundo. Incluso, en algunos como Uruguay y Canadá, también lo es el recreativo y la venta. Si bien se trata de una droga considerada “menor” comparada con la cocaína o la heroína por ejemplo, no deberían minimizarse sus posibles efectos perjudiciales, especialmente entre los adolescentes cuyo desarrollo neurológico aún está en formación, así como en personas con predisposición a determinadas patologías mentales.

Félix González, presidente de la Asociación Canaria de Neurosiquiatría y Salud Mental (ACN), en el marco de las “XVIII Jornadas Nacionales de Patología Dual”, celebradas en Madrid en 2016, señaló con respecto al consumo de marihuana:

En la comunidad científica hay una creciente preocupación por los hallazgos sobre su potencial como generador de enfermedades mentales.

…. los resultados de la investigación han venido echando por tierra las teorías de la inocuidad de esta droga. Es más, actualmente se admite que el uso crónico de cannabis produce inflamación cerebral, lo que supone una agresión para las neuronas. Y como consecuencia, a largo plazo, problemas en la psicomotricidad.

Ana González-Pinto, presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica, dijo sobre esto:

El uso del cannabis se ha mantenido hasta nuestros días, e incluso se ha popularizado su utilización, especialmente en personas jóvenes que todavía tienen su cerebro en maduración. Las llamadas drogas blandas tienen importantes efectos adversos que la sociedad debería conocer.

…como todas las sustancias adictivas tiene efecto sobre el cerebro, y va a haber un porcentaje de personas, el 10%, que se enganchan al consumo, que deja de ser lúdico para convertirse en patológico y asociado a enfermedad mental.

En menores de 16 años, va a haber el doble de riesgo de generar un problema asociado a una adicción y a una enfermedad mental.

Psicosis y esquizofrenia asociadas al consumo de marihuana

Según los expertos, el consumo de marihuana en adolescentes y jóvenes, se asocia con un incremento de ciertas patologías mentales que anteriormente se veían solamente en personas adultas.

Cristian Elizondo, subdirector de Hospital Nacional Psiquiátrico Manuel Antonio Chapuí y Torres, en San José de Costa Rica, señaló:

Estamos llegando a ver una persona que se comporta como un esquizofrénico sin antecedentes familiares de enfermedad mental, sanos físicamente, y donde el problema mental tiene asociación directa con la droga, que es el disparador.

Félix González, por su parte dice:

…un único uso de cannabis aumenta hasta un 40% las probabilidades de padecer una psicosis. Se sabe, además, que el consumo de cannabis está relacionado con que la esquizofrenia debuta a edades más tempranas. Cuanto más joven se inicia la enfermedad peor es su pronóstico. Si, además, el cannabis se consume junto a los psicofármacos que se toman como tratamiento, los efectos secundarios de estos se incrementan y la respuesta es peor.

En tanto Ana González-Pinto, expresó:

…hay psicosis en el 2% de la población, y si esas personas en riesgo consumen cannabis, tienen el doble de posibilidad de tener un episodio psicótico. Para personas vulnerables es un factor de riesgo aumentado...

Si bien muchos países latinoamericanos están legalizando el consumo medicinal de la marihuana, en estos casos siempre se pone en la balanza riesgo – beneficio. Es decir, si es mayor el beneficio de la droga, en un cuadro por ejemplo de epilepsia, que el riesgo de sus efectos secundarios. En el caso de los adultos, el consumo recreativo será una cuestión de decisión personal, al igual que el alcohol, pueden hacer un uso social. Sin embargo, en cuanto a los adolescentes, es clave conocer los peligros que implica para un cerebro en formación y así poder actuar en consecuencia, ya que son varios los expertos que advierten la relación entre el consumo de marihuana en adolescentes y patologías de salud mental, principalmente la psicosis y esquizofrenia.

La doctora Alba Negrín, integrante de la Cátedra de Toxicología del Hospital de Clínicas de Montevideo, Uruguay, realiza el siguiente análisis:

Cualquier consumo de sustancias en la niñez y la adolescencia implica un riesgo porque los sistemas biológicos no han alcanzado su plenitud, por la inmadurez que presentan en esas edades. El cannabis no escapa a eso. La metabolización es diferente y los efectos también. Eso en cuanto a lo biológico, pero en cuanto a los aspectos neuroconductuales, también, porque el adolescente toma muchas conductas de riesgo, que nosotros tenemos que conocer para tratar de protegerlos.

Puntaje: 
Sin votos aún