El uso prolongado de éxtasis puede dañar el cerebro a largo plazo

Según una investigación preliminar publicada en la revista Neurology, Neurosurgery and Psychistry, realizada en el Centro Académico de Ámsterdam, el uso de éxtasis a largo plazo, produce daño estructural en el cerebro.

Ya otros estudios anteriores habían señalado que el consumo prolongado de éxtasis producía problemas de memoria, riesgo de paranoias, trastornos de ansiedad, ataques de pánico, depresión, fundamentalmente en aquellos vulnerables psicológicamente.

Incluso un equipo de investigadores australianos con el cometido de averiguar que pasaba con el consumo de dicha droga, se introdujo en fiestas en las que el éxtasis era el protagonista, descubriendo que el cerebro de sus consumidores estaba bajo potencial riesgo de daño.

Para este estudio el equipo habló con un grupo de 56 consumidores frecuentes y prolongados de la droga, para que les permitieran participar de estas fiestas privadas.

Así logró muestras de las pastillas y comprobó el nivel de la sustancia química del éxtasis (MDMS) en la sangre de los consumidores. Encontrando que las pastillas de éxtasis contenían, además, otras drogas (por ejemplo, metanfetaminas) y que el nivel de MDMA de algunos de los consumidores era muy superior al que causa lesiones o incluso la muerte en primates. Y el nivel de MDMA en la sangre de 14 de los participantes, llegó a niveles jamás estudiados en el laboratorio en humanos.

Pero el interés de la doctora Liesbeth Reneman, directora del estudio del Centro Académico de Ámsterdam y de su grupo de colegas, era centrarse en el hipocampo, la zona del cerebro responsable de la memoria a largo plazo, para determinar si la droga producía daños estructurales en el cerebro.

Para ello midieron el volumen del hipocampo a través de escáneres de resonancia magnética a 10 personas de alrededor de 20 años, consumidores de éxtasis por tiempo prolongado, y lo compararon con el de otros 7 individuos que no consumían dicha droga.

Resultados de la investigación

Para realizar las mediciones, hubo que someter a una abstinencia de dos meses al grupo consumidor, que, promedialmente, tomaba unas 281 pastillas de éxtasis en un período de 6 y 1/2, para que el consumo reciente no interfiriera con los resultados de los escáneres.

Los resultados arrojaron que el volumen del hipocampo del grupo consumidor era un 10,5% menor y la proporción total de materia gris un 4,6 menor, que en el otro grupo. Lo cual afirma según los autores, que el daño provocado en el cerebro por el consumo prolongado de éxtasis, no se limita tan sólo al hipocampo.

Estos resultados, aunque preliminares, dan la pauta de los daños que el consumo crónico de éxtasis puede provocar en el hipocampo de los consumidores.

Reneman y los demás investigadores señalaron que a conclusiones semejantes habían arribado otros estudiosos, encontrando una inflamación y como consecuencia una atrofia del tejido del hipocampo (característica de las enfermedades cognitivas degenerativas en personas mayores, como por ejemplo el Alzheimer) en consumidores crónicos de éxtasis.

Puntaje: 
Sin votos aún