Dieta VAC y el equilibrio mente cuerpo necesario para bajar de peso

Perder peso es un proceso en el que intervienen variables como el equilibrio, plenitud y actitud. La alimentación es clave en este objetivo.

 Bajar de peso es una ardua tarea

Existen muchas razones por las que las personas llegan a presentar sobrepeso. En Estados Unidos, donde el sobrepeso es considerado una epidemia que supone más de 140.000 millones de dólares en gasto sanitario al estado, la población con sobrepeso alcanza a un total del 64% de la población total.

Un porcentaje muy elevado atiende a desequilibrios hormonales que producen una disfunción tiroidea. Pero sin ninguna duda, el porcentaje más elevado de los casos de sobrepeso, es la alimentación, una dieta desequilibrada en la que las grasas, los hidratos de carbono y los azúcares son predominantes.

Este tipo de alimentación obliga al organismo a realizar un trabajo adicional para sintetizar la desproporcionada cantidad, no sólo de caloría, sino de azúcar y grasas y es precisamente ésta, la razón por la cual el sobrepeso es responsable de afecciones como un aumento del colesterol y la presión arterial, problemas circulatorios y afecciones cardiovasculares.

Pero adicionalmente, existe un porcentaje del sobrepeso que se produce por estados de ansiedad y estrés. Las personas que dejan el hábito del tabaco suele experimentar un aumento de peso provocado por la sustitución de la necesidad de nicotina por dulces o un incremento de la comida prefabricada.

Bajar de peso es una ardua tarea, requiere convencimiento, método y constancia, además de dosis altas de renuncia y fuerza de voluntad.

La dieta del VAC

Cuando una persona toma la determinación de seguir una dieta para reducir su peso corporal debe determinar previamente con un especialista el índice de sobrepeso que presenta y cual es su peso buscado.

Adicionalmente debe tener presente que es fundamental acompañar cualquier dieta con un programa de ejercicio físico que le permita tonificar su organismo y prepararlo para la pérdida de peso.

Y por último… y como máxima más importante, seguir la dieta del VAC.

  • Vivir plenamente y en el máximo equilibrio interno posible
  • Adelgazar de forma sana, buscando el equilibrio entre su bienestar y su peso, buscando no recuperar el peso perdido rápidamente –lo que supone un desgaste muy fuerte para su organismo- y viviendo el proceso como una responsabilidad más, no permitiendo que su vida gire en torno a su dieta
  • Comer de forma inteligente, cambiando los hábitos alimenticios desde el equilibrio interior

La Nutrición y la psicología

Con las premisas básicas de la dieta VAC presentes, es importante equilibrar las situaciones físicas y mentales con las que nos enfrentamos a la dieta para adelgazar.

Existen en el mercado millones y millones de variaciones sobre los regímenes y dietas para perder peso. Fundamentalmente debe tener presente que los alimentos y su combinación se basa en dos preceptos inamovibles:

  • Reducción de aporte calórico o sea comer menos
  • Ingerir alimentos con bajo contenido calórico: Comer alimentos sanos

Ejemplo de dieta

  • Tomemos como ejemplo una dieta elaborada en base al análisis de la pirámide nutricional, alimentos destinados a mantener los niveles energéticos que necesita el organismo y a obligar al cuerpo a liberarse de grasa y masa corporal adicional
  • Para comenzar elaboraremos un desayuno a base de lácteos, pan y fruta. Los desayunos deben estar compuestos por una unidad de cada alimento ingerido. Evite el consumo de mantequillas
  • Acostúmbrese a realizar cinco comidas al día en las que se ingieran pequeñas porciones de alimentos. Tome una pieza de fruta, un yogurt a media mañana
  • Los almuerzos deben aprovechar los siete días de la semana para sobre una base de ensaladas variadas y una pieza de fruta, intercalas carnes, pollos, pastas, arroces y legumbres, condimentados con poco aceite, bajo contenido en sal y sin grasas adicionales
  • Para las meriendas volvemos a dar pan a nuestro organismo, mermeladas dietéticas, una cucharada de aceite de oliva o una mancha de margarina, acompañado de un café con leche descremada, puede ser un gran festín a la caída de la tarde
  • Y para las cenas, volvemos a la base de ensaladas variadas y surtidas, con patata –principalmente cocida- y alternamos durante cada día de la semana los pescados y los huevos

Conclusiones

Si va a ponerse a dieta convénzase que la tentación siempre está al acecho, vea la dieta como una aliada de su salud y siéntese a comer sin ponerle mucha pasión, persiga ver la comida con un cierto grado de indiferencia y aliméntese con la misma actitud con la que realiza cualquier trámite cotidiano.

Haga ejercicio, no sólo le servirá para tonificar su cuerpo y moldearlo, adicionalmente facilitará la pérdida de peso y, sobretodo, canalizará sus energías provocando una actitud positiva frente a la dieta y la pérdida de peso. ¡Ánimo!... Usted puede.