Pericarditis constrictiva

Se trata de una inflamación crónica del pericardio (cubierta en forma de saco del corazón) con engrosamiento, contractura y cicatrización.

Causas y factores de riesgo

Las causas más frecuentes son las afecciones o procedimientos que causan inflamación alrededor del corazón como ser:

Las causas menos comunes incluyen:

  • Mesotelioma
  • Acumulación anormal de líquido en la cubierta del corazón como consecuencia de infección viral o bacteriana o complicaciones quirúrgicas

La pericarditis constrictiva puede desarrollarse también sin aparente causa.

La inflamación hace que la cubierta del corazón se engrose y torne rígida, llevando a que este órgano tenga dificultad para expandirse de forma adecuada cuando palpita. Como consecuencia, las cámaras cardiacas no se llenan con sangre suficiente. La sangre se estanca detrás del corazón, provocando hinchazón y otros síntomas de insuficiencia cardiaca.

Síntomas

  • Fatiga y cansancio excesivo
  • Distensión abdominal
  • Disnea que se desarrolla lentamente y empeora
  • Edema prolongado de las piernas y tobillos
  • Debilidad

Diagnóstico

La pericarditis constrictiva no es fácil de diagnosticar, ya que los síntomas son similares al taponamiento cardíaco o la miocardiopatía restrictiva. Para realizar el diagnóstico es necesario primero descartar estas afecciones.

Un examen físico puede demostrar las venas del cuello sobresalidas, lo cual sugiere un incremento de la presión arterial (signo de Kussmaul).

Al auscultar el tórax con un estetoscopio, pueden notarse ruidos cardíacos distantes o débiles.

La examinación física también puede revelar hinchazón en el hígado y líquido en el área ventral.

Tratamiento

El tratamiento tiene como principal objetivo mejorar el funcionamiento cardíaco. Debe identificarse la causa y tratarla, para lo cual pueden necesitarse antibióticos, medicamentos antituberculosos u otros tratamientos.

Generalmente, son prescritos diuréticos en dosis pequeñas para ayudar al organismo a eliminar el exceso de líquidos. Pueden ser necesarios analgésicos para controlar el dolor.

En algunos pacientes puede recomendarse la disminución de la actividad.

Puede recomendarse una dieta baja en sodio.

El tratamiento definitivo para la pericarditis constrictiva es una cirugía llamada pericardiectomía, que abarca el corte o extirpación de la cicatriz y parte de la cubierta.

Pronóstico

Si la pericarditis constrictiva no se trata es potencialmente mortal. Sin embargo, la cirugía para tratar la afección se asocia con una elevada tasa de complicaciones y suele reservarse para casos graves.

Complicaciones

  • Daño de las arterias coronarias
  • Edema pulmonar
  • Taponamiento cardíaco
  • Insuficiencia cardíaca
  • Cicatrización del músculo cardíaco
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