Los escáneres de los aeropuertos podrían incrementar el riesgo de padecer cáncer

Los escáneres de cuerpo entero se han vuelto una constante en los aeropuertos de los Estados Unidos, Reino Unido, Holanda y Canadá, después del frustrado atentado entre Amsterdam y Detroit (Estados Unidos) el pasado 25 de diciembre, como una norma de seguridad, que tiene como propósito detectar, mediante la retrodispersión de rayos X, objetos no metálicos como ser armas, explosivos u otros, escondidos debajo de la ropa de los viajantes.

Hay expertos que temen que la utilización indiscriminada de estos escáneres incremente el riesgo de cáncer, puesto que emiten bajos niveles de radiación ionizada y cada vez que un pasajero pasa por uno de éstos está exponiéndose, aunque pequeña, a una cantidad radiación.

La Food and Drug Administration (FDA) que regula los dispositivos de rayos X, sostiene que no es necesario limitar la cantidad de personas sometidas al escáner o el número de exposiciones que una persona puede tener al año, puesto que el riesgo de que una persona muera por tales causas, se estima, es muy bajo.

Un grupo de expertos norteamericanos aseveró luego de probar 190 escáneres en un programa piloto luego de los atentados del 11 de septiembre, que el riesgo de radiación es bajo y sería poco probable que incremente el riesgo de cáncer.

Los fabricantes de los escáneres Rapiscan Systems, indicaron que la radiación que emiten corresponde a 1/1000 al igual que una radiografía dental.

Pero hay dos artículos de Radiology que evalúan los riesgos de este tipo de escáneres. Por un lado, David Brenner, director del Centro de Investigación Radiológica en Columbia University Medical Center, señala que millones de escaneos se realizan anualmente en los Estados Unidos, como consecuencia de los cuales se podrían anticipar cerca de 100 tipos distintos de cáncer.

Brenner sostiene también que existe un mayor riesgo de padecer cáncer de 5 a 10 veces mayor entre los niños que en los adultos, por su tamaño y entre el personal de las aerolíneas, ya que pasan cientos de veces al año por estos escáneres.

David R. Schauer, director ejecutivo de National Council on Radiation Protection and Measurements, autor del segundo artículo, también concuerda con los riesgos de estos escáneres, pero se centra en el correcto uso de estos. Sostiene que sólo deben utilizarse con fines de seguridad cuando sea estrictamente necesario, al existir algún tipo de amenaza. Las personas solamente deben exponerse a las radiaciones ionizantes con fines de control, de seguridad al haberse descubierto un peligro y así poder tomar las medidas necesarias. La exposición a la radiación sólo se justifica si el beneficio es mayor que el riesgo.

Brenner dice que como alguien que viaja eventualmente, él no dudaría en pasar por el escáner de retrodispersión de rayos X. Sin embargo, está en contra de su uso y a favor de una alternativa, igualmente eficaz, como un escáner de ondas milimétricas, que no implica radiación ionizante, una tecnología similar que no implique rayos X, es una opción preferible.

Los riesgos individuales de los escáneres de retrodispersión son bajos, pero eso significa que no existan e hizo una equivalencia con la lotería: Las posibilidades de ganar son pocas, pero eso no implica que nadie la gane, alguien siempre gana.

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