Onicofagia

La onicofagia o hábito de comerse las uñas, es una patología de carácter psicológico que tiene la siguiente incidencia: Entre un 44% y 45% de los adolescentes, un 28% y un 33% e los niños de entre 5 y 10 años; un 19% y 29% de los adultos jóvenes y un 5% de los adultos mayores.

Causas

De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos, morderse las uñas es un hábito vinculado muchas veces a trastornos obsesivos, un reflejo de determinadas compulsiones.

Carol Mathews, psiquiatra de la Universidad de California explica:

Al igual que con los tirones de pelo o pellizcar la piel, morderse las uñas no es un trastorno si no es perjudicial, angustiante y cumple con un cierto nivel de gravedad clínica

El hábito de morderse las uñas podría ser considerado un trastorno obsesivo compulsivo según Mathews, cuando la persona llega al extremo de provocarse algún daño físico como infección o heridas, que limiten la capacidad de usar las manos.

Otras causas:

  • Problemas laborales
  • Problemas económicos
  • Problemas de pareja

Problemas de salud asociados con morderse las uñas

  • Morderse las uñas no sólo implica una cuestión estética, sino que además puede causar infecciones en la piel e incluso incrementar el riesgo de resfriados y otro tipo de enfermedades que ingresan al organismo a través de los gérmenes presentes en las uñas y dedos.
  • El mordedor compulsivo de uñas, puede llegar a dañarse la piel y/o las uñas lo cual lo lleve a una ansiedad por el aspecto de sus manos, con lo cual se produce un círculo vicioso que lleva a la perpetuación de esta conducta.
  • El hábito crónico de morderse las uñas puede ser perjudicial a largo plazo, ya que daña la sustancia adamantina frontal de los dientes, incrementando las posibilidades de caries. Además de protruir la mandíbula causando mordida borde a borde o dolores articulares como consecuencia del trabajo constante que se realiza con ella al morder las uñas.

¿Cómo dejar de morderse las uñas?

  • Ayuda especializada:
  • Si se trata de un hábito que afecta la vida de la persona, puede ser necesaria la ayuda psicológica, para ayudar a tomar conciencia de cuándo se mastican las uñas sin sentido y desterrar la mordida que se hace sin pensar.

  • Técnicas para controlar la ansiedad:
  • Buscar técnicas de relajación que ayuden a manejar la ansiedad es una buena forma de dejar de comerse las uñas. Se canaliza la ansiedad en otras actividades, se saca el foco de atención de las uñas y se bajan los niveles de estrés. Pueden ser técnicas de yoga, respiración, meditación, entre otras.

  • Pintar las uñas con un esmalte especial:
  • Hay un esmalte especialmente formulado para ello, que tiene un sabor desagradable que ayuda a que las personas dejen de morderse las uñas.

  • Mantener las uñas cuidadas:
  • Otra forma de evitar caer en la tentación de morderse las uñas, es tenerlas siempre arregladas, cosa que al mirarlas no den ganas de estropearlas.

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