Según un estudio efectuado recientemente por un grupo de investigadores británicos liderados por el Dr. Nicholas M. Perry, director del instituto en el Hospital Princesa Grace de Londres, la realización anual de mamografías en mujeres de entre 40 y 50 años podría reducir la práctica de mastectomía en aquellas en las que se detecta cáncer de mama.

La mastectomía es la intervención quirúrgica que se lleva a cabo para extirpar el seno en los casos en que existan varios tumores en una misma mama o uno voluminoso en una de ellas.

Para el estudio, los investigadores hicieron un seguimiento de las historias clínicas de 156 mujeres en la franja etárea anteriormente mencionada, que habían sido atendidas en el instituto del Seno de Londres con diagnóstico de cáncer de mama entre 2003 y 2009. De estas 42 se habían realizado por lo menos una mamografía en los últimos 2 años (16 de las cuales se la habían hecho en el último año) y 114 nunca se habían sometido a dicho estudio.

Aproximadamente el 46% de las que no se había practicado la mamografía en el último año habían tenido que ser sometidas a una mastectomía, en contraste con sólo alrededor del 19% de las que sí se le había realizado el año anterior.

Las mamografías anuales permiten la detección temprana de los tumores, favoreciendo así la intervención quirúrgica de preservación de la mama y evitando tratamientos más radicales como por ejemplo la mastectomía. Ya que habitualmente, los tumores pequeños son tratados con tumorectomía, que permite que sean extirpados pero posibilitando la conservación del seno.

Según este estudio se podría disminuir la cantidad de mastectomía en un 30%, lo cual equivale a evitar la realización de 2,000 de estas intervenciones al año en el reino Unido y de aproximadamente 10,000 en los Estados Unidos.

La realización de la mamografía anual está indicada según la Organización Mundial de la Salud (OMS) a todas las mujeres después de los 40. Sin embargo, hay algunos informes como el publicado en noviembre de 2009 por la Fuerza de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. (U.S. Preventive Services Task Force) que sugiere comenzar a hacerlas después de los 50 años y con una frecuencia de 2 años.

Sin embargo, la evidencia indica que la detección temprana es la única alternativa en términos de esperanzas de vida. Por lo cual no hay nada que perder y sí mucho para ganar con la realización temprana y frecuente de la mamografía.

Según la OMS el cáncer de mama es uno de los 5 tipos más comunes de cánceres que causan la muerte entre las mujeres del mundo. Y se estima que la tasa de mortalidad en el mundo, se aproxima a las 400 mil mujeres por año.

Este tipo de cáncer a diferencia de otros, es totalmente prevenible y curable si se diagnostica a tiempo, por ello la realización anual de mamografías no sólo pude prevenir la muerte sino también la pérdida de la mama, con todas las implicancias psicológicas, emocionales y estéticas que ello tiene para una mujer.

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