Peste neumónica

Existen tres tipos de peste: bubónica (la más frecuente), septicémica y neumónica, siendo esta última la menos común pero la más grave, ya que puede causar la muerte en sólo 24 horas.

La peste bubónica, llamada peste negra, causó en la Edad Media gran cantidad de muertes transformándose en la epidemia más mortal de la época, expandiéndose rápidamente por toda Europa. Si bien en la actualidad está controlada, según la OMS, la peste será un problema de salud mientras haya roedores. África es el país del mundo donde ocurren la mayoría de los casos de humanos infectados y los países más endémicos son: Madagascar, República Democrática del Congo y Perú.

Adam Kamradt-Scott, experto en pandemias de la London School of Hygiene and Tropical Medicine (Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres), explica sobre la peste:

…la mayoría de la gente relacione la palabra 'peste' con la peste bubónica.

Esta se produce por la picadura de una pulga. Afecta a los ganglios y el sistema linfático y provoca pústulas en la piel, muy gráficas y dolorosas. La septicémica, básicamente, infecta el flujo sanguíneo, mientras que la neumónica afecta a los pulmones y es la más grave.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala:

…es la más virulenta, pero también la menos frecuente, y suele deberse a la diseminación secundaria de una infección bubónica avanzada. Puede transmitirse de persona a persona sin la intervención de pulgas ni otros animales.

La peste neumónica también llamada peste pulmonar, es una grave patología infecciosa y contagiosa que puede causar la muerte si no es tratada a tiempo. Se contagia principalmente de animales a humanos, a través de la picadura de pulgas de roedores salvajes infectados con la bacteria Yersinia pestis, por contacto directo con éstos o inhalación de las bacterias del aire. Pero también puede ocurrir entre humanos por la inhalación de las gotas que al toser, estornudar, hablar, etc., emana una persona infectada.

Aparece cuando la bacteria mencionada se disemina por el sistema circulatorio llegando a los pulmones y puede causar un shock séptico. Según datos de la OMS, se registran anualmente entre 1.000 y 3.000 casos de peste por año.

Síntomas

Los síntomas son inespecíficos y similares a los de la gripe:

  • Dolor de cabeza.
  • Fiebre.
  • Debilidad.
  • Problemas respiratorios que pueden derivar en un cuadro de neumonía.
  • Escalofríos.
  • Tos con sangre.

La enfermedad se desarrolla con mucha rapidez y en poco tiempo puede causar la muerte. Por lo que se recomienda tratarla en las primeras 24 horas del inicio de los síntomas.

Tratamiento

El tratamiento inmediato requiere antibióticos, generalmente, los utilizados contra las enterobacterias (bacilos Gram-negativos) son efectivos si se administran en las primeras horas.

La doctora Lilian Testón, médica infectóloga, coordinadora del grupo de Epidemiología de FUNCEI y consultora en Control de Infecciones y Epidemiología del Hospital Interzonal de Ezeiza, de Argentina dice sobre el esto:

El diagnóstico temprano es fundamental ya que existe un tratamiento antibiótico específico para la enfermedad que es crucial para el paciente. En el 93% de los casos sin tratamiento ocasiona una muerte rápida y dolorosa.

Prevención

  • Control de roedores con fumigación.
  • Evitar entrar en contacto con roedores y sus pulgas, utilizando repelentes.
  • En caso de contagio se aconseja cuarentena para aislar el contagio y la comunicación pertinente a las autoridades sanitarias.

Oscar Lencinas, director del Instituto de Zoonosis Luis Pasteur, en Argentina, dijo:

En el mundo entero suceden brotes cuando no hay controles. En este caso, hay que controlar a los roedores. Las enfermedades siempre van a tener un reservorio. El virus nunca desaparece de la faz de la tierra.

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