En un primer momento podría parecer que una personalidad perfeccionista o una persona con síndrome del perfeccionista sería el ideal. Sin embargo, este tipo de personalidades conllevan consecuencias negativas para la persona y su entorno. Algunos ejemplos de ello podrían ser: Vivir todo el tiempo con un estado de angustia, ansiedad, tensión, de no disfrute de logros y permanente sentimiento de fracaso aunque se hagan las cosas bien.

El perfeccionista al igual que el narcisista u obsesivo compulsivo, no acepta la mediocridad, los matices y apuesta siempre a la perfección. En consecuencia como es tan difícil lograrla, aparece la frustración y el malestar.

Causas de la personalidad perfeccionista

Las causas ambientales juegan un papel muy importante en el desarrollo de una personalidad con estas características:

  • Padres demasiado exigentes: Cuando los progenitores son muy severos con sus hijos pueden favorecer el desarrollo de este tipo de personalidad.
  • Constante humillación durante la niñez: El padecer esta situación permanente de degradación durante la infancia, puede llevar a tratar de alcanzar la perfección en la adultez como forma de lograr la aceptación social.
  • Alguna experiencia traumática: Puede conducir a una persona al desarrollo de una personalidad perfeccionista en la búsqueda de superar ese trauma.
  • Crecer en un ambiente familiar de exitosos o perfeccionistas: Cuando en el hogar los padres o hermanos son muy exitosos, logran permanentemente destacar en todo aquello que hacen, puede favorecerse en aquel que no es tan triunfante, la búsqueda de la perfección desarrollando una personalidad extrema, porque es lo que ha aprendido en su casa.

Consecuencias negativas de la personalidad perfeccionista

Como en todos los ámbitos los extremos no son buenos. Apostar por perfeccionarse no estaría mal, ya que ello conllevaría un aprendizaje, un recorrido hacia alcanzar el objetivo. Pero la personalidad perfeccionista no acepta errores y el camino por perfeccionarse y aprender los incluye y se nutre de ellos.

Entre las principales consecuencias negativas de los perfeccionistas destacan:

  • Baja autoestima y poca autoconfianza
  • Las personalidades perfeccionistas no alcanzan jamás la satisfacción por sus logros obtenidos y constantemente experimentan sentimientos de insatisfacción, fracaso y frustración. Ello conlleva a una baja autoestima y a la pérdida de confianza en sí mismas.

  • Irritabilidad, tensión, rigidez
  • Este tipo de personas como nunca están conformes con los logros obtenidos, sino más bien siempre insatisfechas, están constantemente tensas, irritables y rígidas. No tienen capacidad de disfrute, carecen de espontaneidad y flexibilidad. Son personas muy estructuradas.

  • Pesimismo
  • El plantearse metas tan altas, hace que la personalidad perfeccionista nunca esté conforme con los logros obtenidos y ello lleva a que tenga una visión pesimista de su accionar.

La Doctora en Psicología Marilén Barceló, colaboradora del Institut Mensalus de Barcelona, España explica sobre la personalidad perfeccionista:

Las personas con este perfil son poco flexibles, realidad que se contrapone a su perseverancia y les dificulta la funcionalidad en su día a día, tanto laboral como personal, dado que les cuesta aceptar “sorpresas”. En ese caso, suelen dar vueltas a las cosas (pensamiento reiterativo), buscando así una respuesta que les contente, una búsqueda que, en ocasiones, les absorbe y les hace entrar en un bucle sin salida. Su alta autoexigencia provoca que raramente se sientan satisfechos con los demás…

…se encuentran con muchos conflictos, dado que presentan una gran dificultad por delegar. Así pues, acarrean con una enorme sobrecarga de trabajo a sus espaldas, hecho que les provoca un alto nivel de estrés…

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