El equilibrio
¿Un cuerpo sano implica una mente sana?

Cuerpo sano - mente sana es una frase que se dice mucho pero que puede decir muy poco según el significado que se le dé. Toda división entre cuerpo y mente es un reduccionismo no válido. Las divisiones se han realizado como producto de los reduccionismos, pero también con fines de estudio o de explicación del asunto. Sin embargo, siempre se van a estar entrecruzando ambos aspectos, lo biológico y lo psíquico.

Según la ciencia positivista, lo biológico es lo que “objetivamente” se puede estudiar desde el punto de vista “científico” y lo psíquico entraría dentro de lo que es la ciencia inexacta o pseudociencia. Esto se basa en el método científico, pero dejemos la epistemología (estudio del conocimiento o de la ciencia), para centrarnos en la pregunta:

¿Un cuerpo sano implica una mente sana?

La respuesta es obvia y dejando de lado reduccionismos, el centro de la discusión debería ser, ¿qué está primero? ¿Qué es lo que influye en primera instancia, lo psíquico sobre lo biológico o viceversa?

Digamos que es un problema complejo y que como todo problema de este tipo requiere un abordaje cuidadoso de lo que se dice. No se debería afirmar una relación cronológica o temporal de un antes o un después en un aspecto o en otro, sino que la determinación de lo psíquico sobre lo biológico y viceversa sería multidireccional.

Es decir, tanto lo biológico determinaría situaciones psíquicas, como lo psíquico produciría situaciones biológicas. Sobre todo si pensamos en una concepción no reduccionista de dividir los dos aspectos.

En suma, lo biológico y lo psíquico deben ser tomados como un todo. Un cuerpo sano implica una mente sana. Lo psíquico implica afecto, subjetividad, formas de sentir, pensar y actuar que son determinados y determinan al cuerpo biológico. Claro que además de los aspectos biológicos y psíquicos, hay que tomar en cuenta todos los aspectos que rodean a una persona.

Desde el punto de vista holístico, todo lo que tiene vida en el planeta está relacionado y por lo tanto la persona está afectada no solamente por su biología y su psiquis, sino que además, la afecta la sociedad en la que vive, su historia personal, etc.

Para hablar entonces de un cuerpo sano y una mente sana, hablamos de una persona que tiene aspectos psicofísicos, históricos, situacionales y sociales. Todos estos aspectos tendrían que ser tomados en cuenta a la hora de hablar de un cuerpo sano y una mente sana.

Tomando en cuenta estos aspectos detallados más arriba. Un cuerpo y mente sanos implican (a muy a grandes rasgos y tomando en cuenta que cada sujeto es particular y en contextos diversos):

  • Un adecuado nivel de salud física
  • Un sentirse bien subjetivamente
  • Estar feliz (esto no quiere decir que nunca tienes que estar triste, la tristeza es parte de la vida "normal")
  • No tener grandes conflictos emocionales
  • Tener una vida social activa, con proyectos de vida y relaciones afectivas maduras y duraderas
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