El botox puede afectar la lectura de las emociones

Según un estudio realizado por un grupo de investigadores de la Universidad de Duke, en California Norte, publicado en la revista Social Psychology and Personality Science, la aplicación de inyecciones de Botox para reducir arrugas y líneas de expresión, podría interferir en la capacidad de sentir emociones y de comprender las de otras personas.

El Botox, toxina botulínica, utilizada desde hace varios años en el tratamiento de rejuvenecimiento facial, fue en 2010, junto con el Dysport, el principal procedimiento cosmético no invasivo realizado en los Estados Unidos, según datos de la Sociedad Americana de Cirugía Plástica Estética. Este, produce parálisis temporal en los músculos, lo cual interfiere con ciertos movimientos y expresiones faciales, entre ellas fruncir el seño, por ejemplo.

La lectura de las emociones

Según David Neal, profesor de Psicología en la Universidad del Sur de California, director de la investigación, los usuarios de Botox podrían perder la capacidad de leer las emociones en el rostro de otras personas. Ya que como en gran medida las personas leen las emociones al imitar las expresiones del rostro de otras, si estas señales, movimientos musculares faciales que generalmente se producen durante algunas emociones, no llegan al cerebro, éste no puede decodificarlas e interpretarlas.

Para realizar el estudio, los investigadores realizaron algunos experimentos. Uno de ellos consintió en comparar en 31 personas el uso de Botox y Restylane, un relleno de uso dermatológico que no paraliza los músculos sino que agrega volumen a los pliegues del rostro. El otro en usar geles que amplifican las señales musculares en 56 mujeres y 39 hombres.

En las dos experiencias, los participantes miraban imágenes de rostros en computadora e identificaban las emociones. Los investigadores observaron que aquellos en que se había usado Botox no lograban identificar las emociones, en tanto en los que se había utilizado geles manifestaban una buena percepción de las emociones que venían en la pantalla.

Josué Ian Davis, psicólogo del Barnard College de Nueva York, dice que los resultados de este estudio son muy interesantes desde una perspectiva psicológica social. Él publicó un estudio anteriormente, que demostraba que el Botox puede interferir con la capacidad de sentir las emociones propias y señala que este demuestra además que también puede afectar la capacidad de comprender y leer las emociones en el rostro de los demás.

Investigación publicada en Psychological Science

Una investigación realizada por el psicólogo David Havas, de la Universidad de Wisconsin-Madisnon, publicada en Psychological Science, encontró que el uso de Botox oculta las emociones del rostro. Estas inyecciones aplicadas en la zona del entrecejo pueden afectar las expresiones de enojo o tristeza.

Para su estudio, analizó a 40 pacientes antes y después de recibir Botox, descubriendo que demoraban más en procesar las emociones de disgusto y tristeza.

Lo ideal es no exagerar

Andrew Jacono, un cirujano plástico de Nueva York que hizo una revisión del estudio, señala que estos resultados se aplican con seguridad a los casos en que los pacientes exageran en la aplicación de Botox. Dice que una persona pude lograr expresiones faciales normales pese a haber recibido Botox, salvo que la cantidad sea excesiva.

Él explica que lo ideal es usarlo para verse mejor, pero sin perder la capacidad de emocionar y leer las emociones en el rostro de los demás. El secreto es encontrar un cirujano plástico profesional, bueno y responsable.

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