Longevidad
Longevidad

Una investigación realizada por científicos holandeses demostró que la longevidad en una persona depende de los genes que tenga, y por ello se tomaron la molestia de rearmar la información genética de una mujer que vivió 115 años y parecía tener muchísimo menos años, no enfrentó demencia senil y tenía un cutis prácticamente perfecto.

El estudio del cuerpo de una de las mujeres más longevas en el mundo permitió descifrar el secreto de su larga vida a través del estudio de sus genes. Una mutación en sus genes la protegió sufrir demencia y otros problemas que todos los ancianos sufren. Hendrikje Van Andel-Schipper tuvo un nacimiento prematuro, pero consiguió alcanzar la edad de 115 años falleciendo recién durante el 2004.

El equipo de investigadores de la Universidad de Amsterdam VU se encargó de hacer una autopsia y revisión exhaustiva de los genes de esta mujer, donde se descubrió que en su interior (autopsia) no mostraba un desgaste más avanzado al observado en una mujer de 60 ó 75 años de edad. Esta situación también se observó mientras la mujer aún seguía con vida, donde se le practicó un test de inteligencia a los 113 años y mostró un desenvolvimiento similar al de una mujer de 65 años.

Ya han pasado cerca de 10 años desde que el genoma humano se secuenció, lo cual permite reconocer cada uno de los rasgos de la persona y también las enfermedades que puede padecer. Según explico el Dr. Henne Holstege – líder del estudio – la mutación genética de la mujer le protegió del mal de Alzheimer y del deterioro natural de la piel.

Lo interesante del estudio es que se aprendió hay genes que se vinculan directamente con los años de vida que se tendrán, aunque este fue apenas el primer paso de un estudio que abarcará los genes de muchos ancianos saludables si se quiere obtener una teoría más o menos definitiva.

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