El abuso y el incesto pueden identificarse a través de los genes

Los avances científicos referentes a la genética, principalmente luego de que se descifrara la primera secuencia del genoma humano, han sido sustanciales para el descubrimiento de determinadas enfermedades, pero también para conocer a través de los genes, cuando un niño ha sido concebido entre dos personas de una misma familia como ser: Entre hermanos, madre–hijo, padre–hija, revelando así casos de incesto y de abuso sexual infantil intrafamiliar, imposibles de detectar en el pasado.

Este descubrimiento es resultado de en una investigación del Colegio de Medicina de Baylor, Houston, que a través del análisis del genoma de un niño halló varios casos de abuso sexual e incesto.

Según el Dr, Arthur Beaudet, quien estuvo al mando de la investigación, muchos de los problemas de estos niños surgen de ser el resultado de un incesto. Los niños suelen recibir alrededor de la mitad de los genes de su padre y la otra de su madre. Cuando se trata de un niño concebido durante una relación incestuosa, como sus progenitores comparten el mismo código genético, los genes adquiridos tanto de su padre como de su madre son iguales y el ADN del niño presenta coincidencia en grandes bloques del mismo.

El Dr. Beaudet señala que hay casos en los que estas coincidencias representan hasta ¼ del genoma del niño, especialmente cuando se trata de incesto entre parientes directos, es decir hermanos o padre e hija, por ejemplo.

Problemas éticos y legales del descubrimiento

Descubrir que existió incesto y abuso sexual de menores dentro de una familia, trae aparejados problemas éticos y legales. Puesto que en los casos en que hay una menor de edad embarazada y ese embarazo puede ser el resultado de un abuso sexual intrafamiliar, hay que comunicarlo a los institutos de protección a la infancia y a la policía, dado existe delito.

Gracias a este descubrimiento, lo que antes era sólo una presunción se ha transformado en certeza. Si bien los médicos muchas veces sospechan que puede existir incesto y abuso sexual frente a un embarazo adolescente o de una niña, antes no tenían manera científica de demostrarlo. Pero ahora no existen dudas con un examen los genes revelan la verdad.

Esto si bien es muy importante trae consecuencias éticas y legales como ya se mencionó, dado que al descubrir algún caso de abuso a un menor, hay que dar parte a las autoridades competentes y muchas veces los resultados de estos exámenes sorprenden han sorprendido a los propios investigadores. Ya que casos en los que no existía la más mínima sospecha de incesto y abuso, el estudio reveló lo contrario.

Esto puede traer serios problemas éticos y legales a los profesionales de la salud. Pero como tales deben proceder conforme su ética y la ley y ante evidencias de este tipo, por más que se trate de familias bien constituidas, de las que jamás se sospecharía tal situación, debe denunciarse.

Un problema más frecuente de lo que se cree

El problema es que precisamente el abuso sexual intrafamiliar es mucho más común de lo que mucha gente cree. Es más la mayoría de las veces cuando hay un niño/a que ha sido abusado sexualmente, el abusador está dentro de la casa y no fuera.

Además, este tipo de abuso no discrimina ni clase social ni poder adquisitivo, pero en general, los casos que salen a la luz son en los sectores sociales más pobres y marginales, puesto que no tienen medios para interrumpir el embarazo cuando este se produce y las niñas llegan a los hospitales públicos. Mientras que en las clases sociales más pudientes, el abusador por educación y por cubrirse de un eventual escándalo, suele protegerse durante la relación sexual para no dejar embarazada a la niña y en caso de que accidentalmente ésta quede embarazada, hará que aborte en alguna clínica privada, quedando así todo muy bien tapado dentro del seno familiar.

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