La chica danesa disforia de genero
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También es conocido como desorden de la identidad de género, las personas que experimentan esta incongruencia entre su identidad de género y el sexo por nacimiento asociado con depresión, irritabilidad y ansiedad tras mantener el constante deseo de estar en el cuerpo que les corresponde.

Se estima que entre el 0,005 y el 0,014% de los varones al nacer y el 0,002 al 0,003% de las mujeres al nacer cumplen con los criterios diagnósticos de disforia de género

establecido en el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, quinta edición (DSM-5).

¿Cuándo comienza?

Antes, el diagnóstico de disforia de género era conocido como trastorno de la identidad de género, y entraba en la categoría de disfunciones sexuales y parafilias. El nuevo término fue introducido en el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM-5

La disforia de género está descrita como un conflicto preocupante entre el propio sexo biológico y el género con el que la persona se identifica. Las personas con disforia de género a menudo sufren depresión, ansiedad e ideas suicidas

expone la pediatra Monique Robles de la Universidad y hospital infantil de Dallas, Texas (Estados Unidos).

La edad donde comienza a observarse los primeros síntomas puede ser muy temprana, incluso desde los 2 años de edad, donde los niños, por lo general, comienzan a reconocer su cuerpo y a desarrollar sus gustos por las cosas que lo rodean, además de participar e integrarse en actividades que le parezcan atractivas.

Sin embargo, no hay que alarmarse si algún niño o niña tenga gustos por objetos del sexo contrario, recordemos que los colores y juguetes no tienen género, sin embargo, si presenta varias de estas actitudes se debe poner atención y acudir a un especialista en la materia para ver si se trata de esta incompatibilidad.

Señales de la disforia de género

  1. Expresar constantemente que son del género opuesto.
  2. Preferencia por juguetes u objetos del sexo opuesto.
  3. Rechazo a juguetes y objetos acorde a su sexo de nacimiento.
  4. Preferencia por vestirse con prendas del sexo opuesto.
  5. Frustración, molestia e irritabilidad.
  6. Depresión y aislamiento.

Sin embargo, estos rasgos suelen ser aún más intensos en la adolescencia y adultez, presentando depresión, aislamiento y deseos suicidas.

No importa que el 41 por ciento de las personas que se identifican como transgénero intentará suicidarse en algún momento de sus vidas, en comparación con el 4,6 por ciento de la población general.

Asegura el psiquiatra estadounidense Paul R. McHugh.

Psiquiatras aseguran que mientras más temprano se pueda dar el diagnóstico, más fácil será su transición para lograr identificar el problema y comenzar el proceso a través de terapias psicológicas que ayuden al individuo a estar completamente seguro de que presenta disforia de género.