Técnica de relajación centrada en el presenta y en recibir las vivencias tal y como suceden aquí y ahora

Mindfulness

¿Qué es?

Mindfulness es una técnica de meditación oriental, más específicamente del budismo zen, que se basa en centrarse en el momento presente y aceptar las emociones tal cual surgen, sin intentar evitarlas o controlarlas. De esta forma se elimina la ansiedad, la frustración, que puede causar el enfrentarse a algo que no se puede cambiar. Esto se consigue a través de un ejercicio de medicación que ayuda a relajar la mente.

El Mindfulness ha cobrado gran relevancia, ya que analizar las circunstancias y sentimientos son valoraciones ni prejuicios (ni positivos ni negativos) ayuda a superar procesos de ansiedad y depresión. Analizar la realidad y aceptarla sin valorarla, ayuda a mejorar el estado de ánimo. Todo esto lleva a que el Mindfulness sea considerado no sólo como una técnica de meditación, sino más bien como una filosofía de vida.

El mindfulness es una técnica de meditación que data desde hace más de 30 años, que fue impuesta por Jon Kabat-Zinn, de la Universidad de Massachussets en los años 90. Los elementos clave de de la terapia son:

  • Centrarse en el presente: Sentir las cosas tal y como son y no intentar cambiarlas, sino aceptarlas tal y como suceden. La clave para ello, es no perderse lo que está sucediendo en el presente por estar pensando en lo que se desearía pero no es
  • Aceptar lo que sucede son realizar ningún juicio de valor: SI bien es cierto que es mejor experimentar cosas positivas que negativas, pero el rechazarlas no es la solución. El hacerlo sólo generará estrés y ansiedad
  • Abrirse a la experiencia y los hechos: No tratar de interpretar lo que está sucediendo, sino simplemente sentirlo. Generalmente con el lenguaje o el pensamiento, se sustituye lo que realmente está sucediendo con esteriotipos. Con el mindfulness a idea es dejarse llevar por la sensación de forma natural y sin perjuicios de ningún tipo que pueda alterar lo que se está viviendo en el momento
  • Elegir las experiencias: Aceptar lo que sucede, no implica necesariamente no tener la capacidad de decidir. Sino que todo lo contrario, uno decide qué acciones quiere realizar pero aceptando las consecuencias de las acciones, ya sean positivas o negativas
  • Aceptar todos los sentimientos: Ya sean tristezas, alegrías, miedo, ira, felicidad y demás, sin intentar controlarlos o reducirlos. Sino vivirlos tal cual en el momento en que suceden

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