Falta de deseo sexual, menopausia, trastornos del sueño, síndrome del nido vacío…

La depresión relacionada con la edad

En la medida en que los años pasan, suceden cosas a nivel físico y biológico que pueden ser disparadores de una depresión. La crisis de los 40 es muy frecuente y para algunos constituye malestar psicológico, mientras que otros la viven como una oportunidad para cambiar la perspectiva y mejorar.

Relación entre la depresión y el envejecimiento

El estudio del fenómeno crisis de la mitad de la vida surgió en la década de los 60 para hacer referencia al declive creativo que afrontaban muchos artistas al llegar a los 40. En el terreno de la psicología, se habla de una etapa de cuestionamientos, búsqueda y pérdida que suele ocurrir en mujeres de 40 y en los hombres de 50 y generalmente se extiende durante 10 años. Es una especie de toma de conciencia del paso de los años, el envejecimiento y la propia muerte.

Por otra parte hay una relación muy estrecha entre la depresión y el envejecimiento, ya que desde lo biológico, la depresión lleva a que una persona luzca más vieja (cansada, abatida, desmejorada, ojerosa, etc.). De acuerdo con datos de un estudio holandés, la depresión acelera el proceso natural de envejecimiento celular.

Desencadenantes de depresión:

1

Baja vitamina B

Los bajos niveles de vitamina B pueden causar cansancio, falta de energía, anemia y debilidad generalizada. A medida que se envejece, el riesgo de sufrir de déficit de vitaminas es más común, ya que puede pasar que no se tengan los ácidos estomacales suficientes para liberar la vitamina B12 de las comidas.

2

Ausencia del deseo sexual

Con el paso de los años, los hombres, sobre todo, tienen un descenso en el deseo sexual como consecuencia de la disminución de la hormona sexual masculina: La testosterona. Esto puede conducir a depresión, reducción del deseo sexual y disfunción eréctil.

3

Problemas de tiroides

La depresión puede ser uno de los síntomas de problemas de tiroides. Puede ser hipertirioidismo cuyos síntomas incluyen: Baja de peso, temblores, taquicardia o hipotiroidismo: Aumento de peso, fatiga, constipación.

4

Dolores articulares

Es frecuente que con los años comiencen los dolores articulares como consecuencia de afecciones como la artritis reumatoidea. Se estima que las personas con dolores crónicos tienen 3 veces más probabilidades de sufrir depresión o trastorno de ansiedad.

5

Menopausia

Los cambios hormonales característicos de la menopausia afectan el estado de ánimo y el humor. Una persona con tendencia a la depresión y a la inestabilidad emocional, es posible que con dichos altibajos hormonales caiga en una depresión. Muchas veces a ello se suma lo que se conoce como síndrome del nido vacío, que es los padres que quedan solos cuando sus hijos se van de casa y los sentimientos de soledad y vacío los invade.

6

Trastornos del sueño

Con la edad comienzan muchas veces los problemas para dormir: Sueño discontinuo o insomnio, que pueden conducir a la persona a manifestar trastorno de ansiedad o depresión.

7

Alcohol

Se estima que 1 de cada 4 personas mayores que bebe mucho alcohol padece depresión. Las personas mayores suelen beber como una forma de evadirse de los problemas o afrontar situaciones estresantes de la vida.

8

Jubilación

Cuando una persona está acostumbrada a trabajar y a tener todos los días una rutina y horarios, el jubilarse puede ser muy desestabilizante. Esto es peor aún cuando además se suman problemas de salud, ausencia de proyectos, problemas económicos, etc.

9

Ciertos fármacos

Alguna medicación de la que se usa para recudir la presión arterial, al igual que algunos antibióticos y esteroides, pueden estar relacionados con cambios en el estado de ánimo y depresión.

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