Rítmica, intensa, enérgica con letras motivantes

La música para hacer ejercicio

La música es un excelente acompañamiento para el ejercicio, estimula y según el psicólogo del ejercicio y el deporte de la Universidad Brunel de Inglaterra Costas Karageorghis:

la música te puede distraer y relajar durante el difícil ejercicio y, por lo tanto, reducir la sensación de fatiga.
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Estilo de música

Más allá del estilo en sí mismo de la música, es decir si es rock, pop, salsa o reggaeton, lo importante es que sea enérgica, rítmica y estimulante, no tranquila y lenta (esta queda para la parte de la relajación). Para tener una noción, pude ser una música con un ritmo aproximado de entre 120 y 140 pulsaciones por minuto. Según un artículo publicado en The New Tork Times, la música con esta cantidad de pulsaciones por minuto se corresponde con el ritmo cardíaco de una persona durante una sesión de entrenamiento aeróbico. Por lo cual al escuchar un tipo de música que armoniza con la frecuencia cardíaca durante el ejercicio, es más fácil mantener la motivación y el ritmo. Algunos estilos musicales que coinciden con la mencionada cantidad de pulsaciones son el dance, tecno e incluso el rock. Lo aconsejable es evitar que haya muchos cambios de ritmo, intensidad o tonalidad, como por ejemplo sucede con el punk o el jazz.

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Armar la lista de reproducción

Al buscar la música para crear una lista de reproducciones para el ejercicio, es importante mantener un ritmo constante y evitar las pausas entre una canción y otra, ya que ello puede cortar el ritmo que se trae. Puede crearse una pista de reproducción en la que se alternen distintos ritmos como ser tempos de intensidad alta a moderada que se correspondan con intervalos de running y trote.

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Escuchar música conocida y agradable

Durante el ejercicio es mejor escuchar música conocida que temas desconocidos. El tener la música conocida de fondo ofrece una motivación psicológica mayor. También aquellas canciones cuyas letras sean motivante, positivas, estimulantes o estén asociadas en la mente con momentos placenteros. Por ejemplo, que estén relacionadas con el movimiento, el vencer adversidades, la perseverancia y seguir adelante.

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Cambiar la lista de reproducciones periódicamente

Lo recomendable es cambiar la lista de reproducción de canciones, aproximadamente, cada 2 semanas. La razón es que después de dicho tiempo la música ya no surte el efecto buscado en la motivación y el rendimiento físico. En otras palabras: Aburre.

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