Armas de fuego en Estados Unidos

La relación de los estadounidenses con las armas de fuego es bastante controversial. No se sabe exactamente cuántas hay, ni cuántas personas mueren como consecuencia de ellas, ya que no existe una base de datos oficial. Sin embargo, sí existen estimaciones y estudios de organizaciones no gubernamentales que investigan el tema y sugieren que hay más cantidad de armas que ciudadanos.

Un estudio realizado por la Universidad de Sidney, Australia, señala que entre 2000 y 2010, un 52,8% de los hogares estadounidenses contaban con por lo menos un arma. Otro estudio llevado a cabo por la Universidad de Chicago en 2014, determinó que la cifra era de un 32% de los hogares.

De acuerdo con la encuesta anual de 2012 sobre crimen que elabora la UNODC (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito), Estados Unidos encabezaba la lista de países desarrollados con mayor cantidad de homicidios con armas.

¿Qué sucede con las armas y los niños?

Niños y armas es un dúo peligroso que no debería combinarse nunca. Los hallazgos de diferentes estudios en esta línea así lo sugieren.

Estudio dirigido por la pediatra Dra. Alyssa Silver

Según un estudio realizado por la Dra. Alyssa Silver y un grupo de investigadores, para el cual revisaron datos del gobierno federal, encontraron que más de 5,800 niños fueron hospitalizados por lesiones causadas por armas de fuego durante 2012 en Estados Unidos. La mayoría de las heridas que ocurrieron en menores de 15 años, fueron accidentales, mientras que la mayoría de las sucedidas entre 15 y 19 años fue durante robos.

Silver, médica adjunta y profesora asistente de pediatría en el Hospital Pediátrico Montefiore y del Colegio de Medicina Albert Einstein, en la ciudad de Nueva York, señaló en un comunicado de prensa de la Academia Americana de Pediatría lo siguiente:

El hecho de que un 57 por ciento de las lesiones relacionadas con armas de fuego en los niños de menos de 15 años fueran no intencionales, por ejemplo, resalta la necesidad de unas mejores prácticas de seguridad y almacenamiento de las armas de fuego.

Nuestros hallazgos hacen que sea más urgente la necesidad de medidas preventivas de salud pública para reducir las lesiones con armas de fuego en los niños.

Estudio de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC)

Los investigadores de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) bajo la dirección de Katherine Fowler, realizaron un estudio sobre la relación entre los niños y las armas de fuego. Para ello, hicieron un exhaustivo análisis de las muertes por armas de fuego y lesiones en los niños estadounidenses. El mismo fue publicado en la revista Pediatrics y encontró que al año mueren, aproximadamente, 1.300 niños como consecuencia de las armas de fuego.

Fowler dijo al respecto:

Las lesiones de arma de fuego son una causa mayor de muerte entre los niños estadounidenses de entre 1 y 17 años.

Entre los datos representativos del estudio destacan:

  • Los niños varones constituyen un 82% de las muertes por arma de fuego.
  • Los afrodescendientes son 10 veces más vulnerables a morir por arma de fuego.
  • El 90% de los niños de menos de 14 años que son asesinados con armas de fuego viven en los Estados Unidos.
  • La mayoría de los accidentes relacionados con armas de fuego, suceden mientras los niños están jugando con éstas.
  • Entre 2007 y 2015 hubo un incremento del 60% en los suicidios de menores.

¿Cómo proteger a los niños de los peligros que conllevan las armas de fuego?

Las armas de fuego en los Estados Unidos son una constate en los hogares. Se estima que, aproximadamente, 1/3 de las familias con niños de menos de 12 años tienen armas en sus casas. Este dato es muy relevante para los padres, ya que aunque no tengan armas en casa, es muy probable que en alguna ocasión sus hijos visiten la de alguien que sí las tenga.

Los niños son naturalmente curiosos y es muy probable que si están frente a un arma de fuego se sientan tentados a tocarla. Por ello, los especialistas recomiendan que los padres hablen con sus hijos y les adviertan sobre los peligros que ellas conllevan para prevenir cualquier accidente.

  • Guardar siempre las armas descargadas y, obviamente, lejos del alcance de los niños. Las balas deben también estar guardadas en un lugar seguro.
  • Nunca dejar un arma descuidada mientras se la está limpiando.
  • Hablar con los hijos y explicarles porque es importante que no se acerquen a un lugar donde puede haber un arma de fuego, ya que pueden resultar heridos o herir a alguien más accidentalmente.
  • Utilizar seguros externos, mecanismos de bloqueo manual como los cerrojos de gatillo y cañón, y recipientes cerrados como las cajas fuertes para armas.
  • No se recomienda tener armas en casas donde hay personas depresivas o con enfermedades como el Alzheimer. Tampoco donde hay niños y adolescentes. Existe una relación entre las armas de fuego y el suicidio entre los adolescentes. Éstos son más propensos a causarse lesiones cuando están deprimidos y tienen libre acceso a las armas.
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