Enzimas asociadas con la obesidad

La obesidad constituye un importante problema de salud pública, ya que se asocia con varias enfermedades, problemas sanitarios y se ha convertido en una epidemia a nivel mundial. En este sentido, la ciencia realiza esfuerzos constantes por llegar a encontrar alguna solución farmacológica al asunto, e investiga los factores que influyen en el incremento del peso.

Hoy en día existen distintas teorías que relacionan metabolismo obesidad, a la par que diversos estudios sugieren la intervención de determinadas enzimas en los procesos metabólicos, favoreciendo así el sobrepeso en algunos casos.

Enzima Fyn

Investigadores del Colegio de Medicina y Neurociencia Albert Einstein en Nueva York, realizaron en 2010 un estudio en ratones de laboratorio, en el que encontraron que al bloquear el funcionamiento de la enzima “Fyn” con un fármaco experimental llamado SU6656, éstos comenzaban a quemar mayor cantidad de grasa.

Los resultados del estudio que fueron publicados en la revista Cell Metabolism, sugirieron que esta enzima podría ser un nuevo camino en la búsqueda de un fármaco para controlar la obesidad.

El equipo de investigadores liderado por Ph.D Claire Bastie, había demostrado tiempo atrás que los ratones que no tenían la enzima Fyn, quemaban mayor cantidad de ácidos grasos y gastaban más energía, por lo cual perdían peso. Además, manifestaban mayor sensibilidad a la insulina.

Claire Bastie, responsable del estudio, explicó que no puede utilizarse el fármaco SU6656 en humanos, ya que tiene efectos a nivel del cerebro.

Nuestro próximo objetivo es diseñar algo extremadamente específico para músculos y tejido adiposo.

Claire Bastie, Ph.D

Enzima DNA-PK

Por otro lado, una investigación más reciente también realizó un hallazgo que involucra la participación de una enzima en la obesidad.

El equipo del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI) de Estados Unidos, realizó un estudio que fue publicado este año en la revista Cell Metabolism. En él halló que el aumento de peso que se produce con la edad y la disminución en la capacidad de realizar actividad física, se relacionan con la enzima DNA-PK.

Los investigadores partieron del hecho paradójico de que a medida que las personas envejecen comen menos y, sin embargo, aumentan más de peso. Para encontrar la razón de ello, realizaron análisis en los cambios bioquímicos de ratones de laboratorio de mediana edad (45 años).

Inhibieron farmacológicamente la enzima DNA-PK en un grupo de ratones. Luego les ofrecieron una dieta rica en grasas al grupo que tenía la hormona inhibida y a otro grupo que no la tenía. Los resultados arrojados fueron contundentes: El grupo de ratones que había sido intervenido con el inhibidor, experimentó un 40% menos de aumento de peso que el otro grupo.

Hallaron que la enzima DNA-PK aumenta su actividad con el envejecimiento, favoreciendo la trasformación de los nutrientes en grasa y reduciendo la capacidad de realizar actividad aeróbica.

El autor principal del estudio, el Dr. Jay Chung, director del Laboratorio de Investigación sobre la Obesidad y el Envejecimiento del instituto señaló:

Nuestra sociedad atribuye el aumento de peso y la falta de ejercicio en la mediana edad [aproximadamente entre los 30 y los 60 años] principalmente a un mal estilo de vida y a la falta de fuerza de voluntad.

Nuestros estudios indican que la DNA-PK es uno de los factores que motivan el declive del metabolismo y la aptitud física que se produce al envejecer, lo que hace que seguir delgado y físicamente en forma sea difícil y aumenta la susceptibilidad a las enfermedades metabólicas como la diabetes. La identificación de este nuevo mecanismo es muy importante para la mejora de la salud pública.

Nuevos estudios en esta línea, podrían dar luz a más descubrimientos que permitan finalmente hallar un medicamento realmente efectivo en la lucha contra la obesidad.

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