Salmonella
Foto cortesía de sci.sdsu.edu

1. Salmonella

La Salmonella o Salmonelosis es una enfermedad, una infección que afecta generalmente a nivel intestinal, producida por un grupo de bacterias denominadas salmonella, que se encuentran en ciertos alimentos contaminados y crudos como los huevos, las carnes, los productos no pasteurizados (queso, leche) las frutas y verduras mal lavados y en las heces de algunos animales infectados.

Causas

La Salmonelosis es una de las intoxicaciones alimentarias más comunes (en Estados Unidos hay cerca de 40.000 casos al año) producida al consumir alimentos o agua contaminados con salmonella o entrar en contacto con las heces de algún animal infectado. Todos los alimentos pueden resultar contaminados durante la conservación o preparación si no se extreman las medidas de higiene.
Las posibilidades de contaminarse con salmonella son mayores sí:

  • Se consumieron alimentos preparados o almacenados incorrectamente sobre todo: Pollo, huevos, carnes poco cocidas, etc.
  • Se ha estado internado en una institución sanitaria
  • Se ha estado en contacto con alguien infectado por salmonella
  • Se tiene como animal doméstico algún reptil (tortuga, serpiente, iguana, lagarto) ya que son portadores de la bacteria
  • Si tiene un sistema inmune débil

Síntomas

Los síntomas se desarrollan entre las 8 y las 48 horas posteriores a la infección y son:

  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Dolores de cabeza
  • Dolores abdominales y cólicos
  • Dolores musculares
  • Diarrea
  • Vómitos
  • Náuseas

En general los síntomas duran de 4 días a una semana y en la mayoría de los casos desaparecen sin necesidad de tratamiento. Aunque la enfermedad puede resultar más seria en niños pequeños, ancianos o enfermos crónicos. Y en los casos en que la bacteria penetra en el torrente sanguíneo, el cuadro puede agravarse y haber riesgo de vida.

Exámenes

En primer lugar se realiza un examen físico y posteriormente se pueden solicitar los siguientes exámenes clínicos:

  • Coprocultivo
  • Hemocultivo
  • Hemograma
  • Aglutininas frías/febriles

Tratamiento

El tratamiento consiste básicamente en la reposición de los líquidos y sales minerales perdidos por la diarrea y los vómitos. Generalmente no se indican antidiarreicos debido a que pueden dilatar la infección. En casos severos se pueden indicar antibióticos.

Si hay dolor o fiebre se puede administrar algún antitérmico y analgésico como ibuprofeno o paracetamol.

Aquellas personas que no toleren líquidos por vía oral debido a las náuseas y vómitos, deberán recibir atención médica y la administración de líquidos por vía intravenosa.

Modificar la dieta mientras permanece la diarrea puede favorecer que se reduzcan los síntomas. En los casos de lactantes, se debe seguir con la lactancia materna y en caso de ser necesario administrar soluciones para reponer los electrolitos perdidos.

Pronóstico

En general, el pronóstico de las personas con Salmonelosis es alentador. En personas sanas, lo habitual es que los síntomas comiencen a ceder a los 2 o 5 días aproximadamente. En casos agudos se extienden por una o dos semanas y en algunos la bacteria está en sus heces por meses e incluso por un año.

Prevención

La correcta manipulación de alimentos es una de las medidas de prevención más importantes (colocar los alimentos en el refrigerador enseguida de comprados, cocinar muy bien las carnes y los huevos, no utilizar los mismos utensilios de cocina para la carne cruda y la cocida, lavar las frutas y verduras antes de consumirlas, no consumir productos sin pasteurizar), lavarse muy bien las manos luego de tocar huevos y carne. Si tiene animales domésticos utilizar guantes para manipular ciertas mascotas domésticas (tortugas, reptiles, pollitos) y sus heces ya que puede transmitirse la salmonelosis a través de la materia contaminada.

2. Meningitis

La Meningitis es una enfermedad causada por una infección producida por un virus o una bacteria. Es la inflamación de las meninges (las membranas que recubren al sistema nerviosos central, ósea el cerebro y la médula espinal).

La meningitis de origen bacterial es poco habitual, más frecuente en el invierno, pero puede ser letal ya que puede poner en peligro la vida de quien la padece si no es tratada a tiempo. Por ello, se intenta desde la salud pública, combatirla a través del cumplimiento estricto del cronograma de vacunación infantil correspondiente a cada país (las vacunas contra el sarampión, la polio, Hib, las paperas, el neumococo y meningococo protegen contra la meningitis). En cambio la viral, es más común (más del 90% de los casos de meningitis son causadas por un virus) pero mucho más leve, su evolución y pronostico son, generalmente, optimistas. Suele manifestarse como una epidemia, mayoritariamente, en determinadas épocas del año (fines de la primavera y en otoño).

La Meningitis puede afectar a niños de todas las edades, pero su contagio es más favorable en lugares cerrados donde se concentra mucha gente (clubes deportivos, escuelas, etc.).

El tratamiento es eficaz siempre y cuando se comience a tiempo. Por ello, es fundamental estar al día con las vacunas de los más pequeños, saber cuáles son los síntomas y acudir de inmediato al médico si se sospecha de meningitis.

Causas de la meningitis

  • Los virus o bacterias causantes de la Meningitis son muy comunes y están relacionados con enfermedades muy frecuentes (los virus y bacterias que producen infecciones en el tracto gastrointestinal, en el aparato respiratorio, en el urinario, en la piel, pueden llegar a las meninges por la sangre a través del líquido que circula por la médula espinal
  • En algunos casos de meningitis bacteriana, la bacteria proviene de una infección aledaña importante (otitis media o sinusitis, por ejemplo) que se extiende a las meninges o de un fuerte traumatismo de cráneo
  • La meningitis bacteriana puede ser causada por las siguientes bacterias: Escherichia coli, Streptococcus grupo B y Listeria monocytogenes, son las más comunes en los recién nacidos. Mientras que el meningococo y el neumococo son las más comunes en los niños más grandes. La Haemophilus influenzae tipo b (Hib) puede ser también la causante de meningitis, pero como la vacuna está dentro del cronograma de vacunación, no es tan habitual.

Síntomas de la meningitis

Los síntomas dependen de la edad del niño y la causa de la infección. Dado a que tanto la bacterial como la viral son semejantes a los de la gripe, sobre todo al principio de la enfermedad, es muy importante que se diagnostique la enfermedad cuanto antes, dada la gravedad que puede adquirir la bacteriana.

Los síntomas más habituales son:

  • Dolor de cabeza
  • Decaimiento, somnolencia
  • Irritabilidad
  • Sopor
  • Fiebre
  • Convulsiones
  • Fotofobia
  • Erupciones cutáneas
  • Torticolis

En los recién nacidos es probable que los síntomas descriptos arriba no se presenten y que sólo existan:

  • Letargo
  • Fiebre
  • Irritabilidad, puede ser que sea muy difícil calmarlos aunque se los levante en brazos

Otros síntomas que pueden aparecer en bebés son:

  • Fiebre o temperatura corporal más baja que lo habitual
  • Ictericia
  • Llanto penetrante
  • Dificultades para alimentarse y para succionar en el caso de los lactantes
  • Rigidez en el cuello y todo el cuerpo
  • Fontanelas abultadas

Contagio

En la mayoría de los casos la Meningitis suele contagiarse de una persona a otra por medio de las secreciones nasales o salivales del enfermo, que son transportadas por el aire cuando estornuda o tose y puede contagiar a otros al respirar ese mismo aire o entran en contacto con dichas secreciones y luego se llevan la mano a la nariz o la boca.

También se puede transmitir la enfermedad al compartir los mismos utensilios, vasos, tenedor, etc., toallas, pañuelos o a través de las heces de la persona infectada.

Tratamiento

Dada la gravedad de la Meningitis bacteriana, es fundamental que ante la más mínima sospecha de que el niño padezca la enfermedad se consulte al médico de inmediato.

Ante la sospecha de Meningitis el médico solicitará la realización de análisis de laboratorio para realizar un diagnóstico. También pude realizar una punción lumbar para extraer líquido de la médula y analizar si hay señales de inflamación y cuál es la causa si viral o bacteriana.

Es muy factible que un niño con Meningitis deba ser hospitalizado, pero esto dependerá de la gravedad del cuadro.

Para aliviar los síntomas se recomienda reposo, medicación y mucho líquido.

Ante un diagnóstico de Meningitis bacteriana, se indicarán de inmediato antibióticos por vía intravenosa. Se le darán líquidos para reponer los que ha perdido a causa de la fiebre, los vómitos, etc. y corticoides para desinflamar las meninges.

Pronóstico

La meningitis viral suele tener un muy buen pronóstico. En tanto la bacteriana, sino es tratada puede resultar devastadora y provocar la muerte o dejar graves consecuencias neurológicas.

En la actualidad con los tratamientos indicados y a tiempo, la mortalidad se ubica entre un 4 y un 5% de los enfermos y las secuelas neurológicas que se dan más comúnmente son los problemas auditivos y leves discapacidades intelectuales.

Prevención

La gran mayoría de los virus y la bacteria causantes de la Meningitis son muy comunes. Por ello, seguir ciertas normas de higiene es fundamental para prevenir la enfermedad. El lavarse las manos antes de comer y luego de ir al baño es muy importante, así como evitar el contacto con personas que padezcan Meningitis.

Otra medida importantísima de prevención es, como recomienda la Academia Americana de Pediatría, que los niños menores de 2 años sean vacunados con la vacuna antineumocócica antineumocócica.

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