Hace algunos años comenzó a hablarse con frecuencia del virus del zika en los medios de comunicación, tras una importante epidemia que afectó varios países del mundo, la mayoría de ellos en América Latina. Esto llevó a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara emergencia sanitaria a nivel internacional el 1 de febrero de 2016. Si bien la alerta pasó, es importante conocer con detenimiento algunos detalles de la enfermedad y cómo ésta afecta, fundamentalmente, a las embarazadas, a los bebés y a los niños.

David Heymann, presidente del Comité de Emergencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), expresó en aquel momento:

El zika se ha convertido en un problema a largo plazo, de suma importancia, pero que no es urgente, es por eso que ya no constituye una emergencia sanitaria de alcance internacional, aunque para algunos países, como Brasil, siga siendo una emergencia.

El zika en América Latina

En América Latina los mosquitos se hacen muchos más frecuentes en el verano. Es en esta época del año donde deben incrementarse las medidas de prevención ante la picadura del mosquito transmisor del zika.

La Dra. Debbie-Ann Shirley de la University of Virginia School of Medicine, en Charlottesville, Estados Unidos señaló sobre la prevención en niños:

Proteger a los niños de las picaduras de mosquitos es el mejor método disponible actualmente para prevenir la infección por el virus de Zika…

Síntomas en los niños

  • Erupción y manchas rojizas en la piel.
  • Comezón.
  • Artralgia (dolor articular).
  • Conjuntivitis.
  • Fiebre.

Sin embargo, existe un elevado porcentaje de los casos que cursan asintomáticos. Y según un informe de la versión electrónica de la revista Pediatrics del 1 de noviembre de 2017, los niños pueden presentar sólo algunos de los principales síntomas del zika. Sumado a que éstos son similares a los de otras enfermedades infantiles, puede hacer que el diagnóstico sea difícil.

Tratamiento y prevención

El virus del zika es, generalmente, leve y los síntomas desaparecen espontáneamente sin necesidad de tratamiento específico. Es necesario que los pacientes realicen reposo, beban suficiente cantidad de líquidos y tomen medicación para bajar la fiebre y aliviar el dolor en caso de ser necesario.

Contrariamente a lo que ocurre con el dengue, el virus del zika no trae complicaciones posteriores. Sin embargo, la prevención es clave para evitar el contagio y la propagación de la enfermedad, especialmente, a mujeres embarazadas. Ya que el contraer el virus durante esta etapa, puede aumentar el riesgo de malformaciones en el sistema nervioso del feto, lo que incluye la microcefalia.

Se desconoce aún la frecuencia con la cual la madre trasmite el virus a su bebé durante el embarazo o el parto. Pero se sabe que se transmite a través de la lactancia, pese a lo cual no se han reportado problemas de salud asociados.

Otra de las formas de transmisión es a través de las relaciones sexuales, lo cual es preocupante dadas las consecuencias que la enfermedad podría tener en el embarazo. Por ello, se recomienda el uso de preservativo para prevenirlo.

Qué es la microcefalia en bebés

A raíz de la epidemia de Zika que se registró entre 2015 y 2016 en Brasil, se encontraron muchísimos casos de microcefalia en bebés recién nacidos. Esta es una malformación, poco frecuente, una alteración en el tamaño de la cabeza, en la cual ésta es mucho más pequeña de lo habitual. Tiene consecuencias en el desarrollo físico y mental, pudiendo causar además problemas en la vista y oídos.

La doctora María Ángela Rocha del Hospital Universitario Oswaldo Cruz, en Recife, Brasil explicó en qué casos se considera un perímetro cefálico como microcefalia:

Consideramos microcefalia un perímetro igual o menor de 33 cm. Lo normal para un bebé es entre 34 y 37 cm, dependiendo de en qué semana de gestación nace.

En los bebés que nacen con esta condición:

…el cerebro tendrá limitaciones.

…necesitarán ser tratados por neurólogos toda su vida.

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