Infección bacteriana o micótica en alguna articulación

Se trata de la inflamación de una articulación como consecuencia de una infección bacteriana o micótica. Ocurre cuando la bacteria u otros microorganismos patógenos se propagan a través del torrente sanguíneo o de una articulación. Puede desarrollarse también cuando la articulación se infecta de forma directa con microorganismos durante una intervención quirúrgica o como consecuencia de una lesión. Los lugares más comunes donde se produce la infección son la cadera y la rodilla.

En general los casos de artritis séptica aguda son producto de bacterias como estafilococos y estreptococos.

La artritis séptica crónica es menos frecuente y es causada por microorganismos como Candida albicans o Mycobacterium tuberculosis.

Factores de riesgo para la artritis séptica:

  • Infección bacteriana en alguna otra zona del cuerpo
  • Consumo de drogas por vía intravenosa
  • Traumatismo reciente en alguna articulación
  • Implantes de articulaciones ratifícales
  • Enfermedad crónica como por ejemplo: Enfermedad drepanocítica, artritis reumatoidea, diabetes
  • Medicación que inhibe el sistema inmune
  • Reciente artroscopia u otro tipo de cirugía en alguna articulación
  • Reciente traumatismo en una articulación

La artritis séptica puede ocurrir a cualquier edad. En los niños es más común cuando tienen menos de 3 años. En los bebés el lugar más frecuente de la infección es la cadera.

Los niños con artritis séptica son más vulnerables que los mayores a infectarse con Haemophilus influenza o estreptococos del grupo B si no han recibido la vacuna.

Síntomas

Los síntomas suelen manifestarse rápidamente. Los más comunes incluyen inflamación articular y fiebre en, general, sólo en una articulación. También puede haber dolor articular intenso que se agrava con el movimiento.

Síntomas en bebés

  • Llanto al mover la articulación afectada (por ejemplo: Cuando la cadera está infectada, el cambio de pañales puede provocar llanto del bebé)
  • Imposibilidad de movimiento en la extremidad cuya articulación está infectada
  • Fiebre
  • Irritabilidad

Síntomas en niños y adultos

  • Imposibilidad para mover la extremidad que tiene la articulación infectada
  • Inflamación de la articulación
  • Febrícula
  • Dolor articular intenso
  • Enrojecimiento de la articulación

Tratamiento

Para el tratamiento de la infección se utilizan antibióticos.

El descanso de la articulación, la elevación de la zona afectada y la aplicación de compresas fías puede servir para el alivio del dolor. La realización de ejercicios en la articulación afectada ayuda en el proceso de la recuperación.

Si el líquido articular se acumula rápidamente como consecuencia de una infección, con frecuencia puede introducirse una aguja dentro de la articulación para su aspiración. Los casos más severos pueden demandar una intervención quirúrgica para drenar el líquido de la articulación afectada.

Pronóstico

Si el tratamiento antibiótico es realizado oportunamente, el pronóstico es favorable. Sin embargo, cuando este se demora, pueden producirse daños definitivos en las articulaciones.

Complicaciones

La complicación más frecuente es la artritis.

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