Artritis reumatoide

La artritis reumatoide o artritis reumatoidea es una enfermedad inflamatoria sistémica autoinmune. Se caracteriza por atacar diversas articulaciones, sobre todo las pequeñas articulaciones de las manos y los pies, que con el tiempo son destruidas o deformadas. Los tratamientos son variados: medicación, terapias, intervenciones quirúrgicas y tratamientos alternativos. Entre las soluciones alternativas, cabe destacar la reciente estandarización de la sauna portátil como el tratamiento natural para la artritis reumatoide más demandado.

Tratamiento para la artritis reumatoide

Lamentablemente la artritis reumatoide no tiene cura, sin embargo se puede realizar una serie de tratamientos que pueden aminorar el dolor, los síntomas y retrasar el proceso natural de la enfermedad.

Entre las medidas generales que recibe todo paciente como tratamiento natural para la artritis reumatoide, tenemos una serie de ejercicios en las zonas afectadas, los cuales deben estar acompañado de reposo. Este proceso casi siempre se debe realizar con ayuda de un fisioterapeuta especializado, y siempre dependerá del grado de artritis reumatoide que tenga el paciente.

El paciente también debe cambiar su alimentación como parte del tratamiento por una dieta que ayude a contrarrestar la enfermedad (muy recomendable la famosa dieta mediterránea, con legumbres, aceite de oliva, ensaladas y pescado). Queda claro que las enfermedades relacionadas con el sistema cardiovascular y la obesidad son enemigos de la artritis reumatoide. El paciente también debe evitar de fumar y, en medida menor, las bebidas alcohólicas.

La ortopedia es importante también en este tratamiento, ya que los pies son uno de los puntos en donde más ataca esta enfermedad. Es por eso que existen calzados especiales para personas que sufran artritis reumatoide.

Como ya comentamos, la sauna es una nueva forma de tratamiento que se está recetando a quien busca un tratamiento natural para la artritis reumatoide que no incluya fármacos y que no requiere un esfuerzo excesivo. La sauna es bastante beneficiosa para los pacientes de esta enfermedad, ya que beneficia directamente a nuestro sistema cardiovascular y motor, ambos sistemas estrechamente vinculados con esta enfermedad.

Por otro lado, incrementa la circulación sanguínea y a su vez estimula el riego sanguíneo en todo el cuerpo, sin olvidar el gran poder relajante que tiene esta práctica. Como se sabe, la artritis es de carácter inflamatorio y afecta a las articulaciones, las cuales están estrechamente ligadas a la circulación sanguínea. Se han utilizado los efectos antiinflamatorios y calmantes del vapor a temperaturas cercanas a los 90 ºC para retrasar el avance de la enfermedad y aliviar los síntomas que más entorpecen la vida normal del paciente.

También son muchos los enfermos que utilizan este tratamiento natural para la artritis reumatoide por sus propiedades terapéuticas para mejorar distintos trastornos psicológicos que empeoran la enfermedad y que suelen desembocar en más dolor articular y menos movilidad. El calor constante del agua vaporizada adormece el sistema nervioso y libera endorfinas mejorando estados de estrés, ansiedad o depresión, que tanto aumentan los peores síntomas.

Los baños de vapor siempre han sido utilizados para estos fines reparadores, pero nunca habían formado parte de un tratamiento médico, y mucho menos para una enfermedad como la artritis, que afecta a tantas personas en el mundo. Los romanos y turcos ya gozaban de los poderes curativos de las termas hace miles de años, y en aquella época sí que se utilizaban para curar enfermos de todo tipo, desde una persona con empacho hasta una herida de guerra. Con el tiempo, el uso de la sauna con fines médicos fue desterrado en todo el mundo salvo en países como Finlandia, Turquía y Japón. Durante años se han utilizado los baños de vapor exclusivamente para tratamientos estéticos y de relajación, dejando a un lado los importantes beneficios que ha aportado durante milenios al ser humano en el sistema nervioso, coronario, muscular e inmunológico.

El éxito de la sauna portátil como tratamiento natural para la artritis reumatoide se debe a su formato. La comercialización del producto en formato portable individual permite su utilización diaria en cualquier momento y lugar, haciendo posible recuperar los usos ancestrales del vapor para tratamientos médicos que requieran continuidad. Para los que padecen esta enfermedad degenerativa es casi imposible asistir a una sauna para tomar una sola sesión. Inclusive para los pacientes que no tengan la enfermedad en un grado muy alto se les hace difícil asistir por temas de movilización, tiempo o comodidad. Con la llegada de la sauna portátil, que cualquiera puede conseguir en una tienda online de saunas portátiles con una gran variedad de modelos y tamaños, el paciente puede hacer su tratamiento desde casa y, lo que es más importante, sin recurrir a medicamentos y fórmulas con un largo listado de efectos secundarios.

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