Depresion en Latinoamérica

La depresión es una enfermedad mental que azota al mundo entero y las cifras van en aumento. Aproximadamente 322 millones de personas (4,4% de la población del mundo) la padecen, 18% más que hace 10 años (2005-2015) y unos 264 millones sufren de trastornos de ansiedad, 15% más que hace una década (2005-2015). La depresión es una de las causas más comunes de incapacidad, ausentismo laboral y de multi millonarias pérdidas económicas anuales. La incidencia es superior en las mujeres (5,1%) en comparación con los hombres (3,5%) y la prevalencia es mayor entre los adultos.

Andre Blake, Director Nacional de Salud Mental en Argentina, explica sobre el efecto de la depresión en la salud en general:

Agrava todas las enfermedades clínicas y en las patologías crónicas el riesgo se multiplica por cuatro.

Un informe realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) titulado Depresión y otros trastornos mentales comunes dado a conocer en el marco del Día Mundial de la Salud que se celebró el pasado 7 de abril con el lema: Hablemos de Depresión, informó que Brasil es el país con la mayor tasa de depresión del continente Latinoamericano. Esta información sorprendió enormemente en un primer momento, ya que resulta paradójico que uno de los países más alegres de la región, bendecido con un clima tropical y emblemático colorido, sea uno de los que más padece esta enfermedad. Por lo general, la depresión se asocia con los países de climas más fríos, grises y oscuros, donde los inviernos son muy largos. De hecho, existe una forma de depresión llamada trastorno afectivo estacional, que se relaciona justamente con la manifestación de los síntomas de la enfermedad en los meses del invierno.

Daniel Vigo, del Equipo de Sistemas de Salud Global de la Escuela de Salud Pública de Harvard, Estados Unidos, expresó sobre la relación entre depresión y factores económicos lo siguiente:

…a medida que aumenta la pobreza, crecen las tasas de este cuadro, especialmente en hombres jóvenes. Esto es sumamente grave para los países en vías de desarrollo, porque no pueden beneficiarse precisamente de aquellos que están en edad de trabajar. Por otro lado, también vimos que la desproporción entre la carga de la enfermedad y los servicios de salud es directamente proporcional a la pobreza del país. Los que más recursos tienen más destinan a las enfermedades mentales y a mejores servicios.

Los países más deprimidos de América Latina

1 Brasil (5,8%)

Brasil encabeza la lista de los países de Latino América con un 5,8 % (11,5 millones de brasileños) de su población deprimida, superando así la media mundial. También la lidera con los trastornos de ansiedad, con un 9,3% del total poblacional (aproximadamente 18,6 millones).

La psicóloga brasilera Celia Resende asocia el avance de la depresión en el país con la carencia de valores sociales y los problemas económicos que atraviesa el mismo:

Hay una inseguridad económica muy grande, los jóvenes están sin esperanza y la droga está muy extendida.

…los jóvenes se embarcan en la cuestión de la felicidad inmediata, es aterrador.

2 Cuba (5,5 %)

La periodista estadounidense Conner Gorry, residente de La Habana desde 2002, explicó que el suicidio en Cuba es una de las primeras causas de muerte. El 25% de quienes llegan a un centro de salud tienen un diagnóstico de depresión. También señaló que en este país al aumentar la esperanza de vida, la población envejecida es más numerosa y es precisamente esta franja etaria una de las más afectadas por los problemas de salud mental.

El director del Centro Comunitario de Salud Mental en Centro Habana, Dr. Alejandro García, señaló que el alcohol es una de las principales causas de la depresión en la isla:

El consumo de alcohol es nuestro problema número uno.

3 Paraguay (5,2 %)

Aproximadamente 332.628 (5,2%) paraguayos padecen depresión, en tanto que 483.755 (7,6%) lidian con enfermedades mentales asociadas a algún trastorno de ansiedad.

Ya en 2012 la directora de salud mental del Ministerio de Salud Pública, Mirtha Mendoza, señalaba al respecto:

La depresión es una dolencia que está en aumento, y debe enfrentarse a tiempo, para evitar empeoramiento del problema.

4 Chile y Uruguay (5 %)

En Chile 1 de cada 5 habitantes padece depresión (alrededor de 850.000 personas). Al clasificarlos por sexo, se determinó que la enfermedad afecta a un 8,5% de los chilenos y a un 25,7% de las chilenas.

La profesora de la Escuela de Psicología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Mariane Krause, manifestó:

…la depresión aqueja a personas de todas las edades y condiciones sociales, sin distingo. Pero se concentra en edades y sectores de la población donde confluyen las condiciones de entorno con vulnerabilidades, que tienen que ver tanto con la historia de la persona, como con la presencia actual de condiciones de estrés psicosocial.

El psicólogo Francisco Flores, director de la ONG chilena MenteSana, señaló:

Es necesario aumentar el gasto público en salud mental. No se está pidiendo nada desproporcionado. Actualmente llega al 2%, muy por debajo del 5% que propuso como meta el propio Plan Nacional de Salud Mental y Psiquiatría hace ya algunos años, que corresponde al promedio de los países de la OCDE. Un ejemplo cercano es el caso de Uruguay, donde este ítem considera alrededor del 8%.

En Uruguay, por su parte, unos 600 mil habitantes padecen depresión. Sin embargo, el 80% de ellos no lo saben. Este dato es muy importante teniendo en cuenta que es uno de los países con la tasa de suicidio más elevada del continente.

Una de las causas principales de muerte violenta en Uruguay es el suicidio –conjuntamente con los accidentes de tránsito–, estimándose una cantidad anual que fluctúa entre 500 y 600 casos.

Los otros países con mayor índice de depresión en Latinoamérica son:

  • Perú (4,8%)
  • Argentina, Colombia, Costa Rica y República Dominicana (4,7%).
  • Ecuador (4,6%).
  • Bolivia, El Salvador y Panamá (4,4%).
  • México, Nicaragua y Venezuela (4,2%).
  • Honduras (4 %).
  • Guatemala (3,7%).

La depresión y el suicidio en América Latina

La depresión es la causante de aproximadamente 800.000 casos de suicido al año en el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Dan Chisholm, uno de los autores del informe y miembro del Departamento de Salud Mental y Abuso de Substancias de la OMS, explicó:

El suicidio es más común en los hombres en los países de altos ingresos, y en las mujeres en los de medianos y bajos ingresos.

El economista Cristián Morales Fuhrimann, representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la OMS en Cuba, indicó a continuación:

La depresión puede ser leve, moderada o aguda y se expresa a través de manifestaciones como la baja autoestima, el desgano, el pensamiento negativo y la falta de energía. En su expresión más dura la depresión lleva al suicidio. Cada año 800 000 personas se quitan la vida a nivel mundial y 65 000 en la región americana. Es la principal causa de muerte en los jóvenes entre 15 y 29 años, lo que acarrea un golpe al desarrollo futuro aún más fuerte. La depresión no discrimina, afecta a personas de todas las edades y condiciones sociales, pero están más expuestos a sufrirla los sectores mayormente empobrecidos, las mujeres en etapa post parto y los adultos mayores que pierden capacidades y quedan aislados socialmente. La mayoría de las sociedades estigmatiza a quienes padecen de depresión. Esto es lo que explica que se hable tan poco de esta enfermedad.

Se estima que en América Latina solamente 1 de cada 5 personas con depresión reciben tratamiento..

El Dr. Chisholm expandió más sobre este tema:

El número de personas que accede a tratamientos en esos países es extremadamente bajo, es menos del 5%. El 95 % de las personas enfermas no se atienden y esto es realmente preocupante.

Roger Montenegro, ex miembro del consejo directivo de la Fundación Mundial para la Salud Mental (World Federation for Mental Health), afirmó:

…75% de las personas que se suicidan han comunicado, un mes antes de suicidarse, a un familiar o conocido que tienen deseos de morir o matarse, 60% ha comunicado ese deseo en los dos meses previos al acto y 50% en los tres meses antes de cometerlo.

Y esto ocurre porque estas personas no fueron tratadas adecuadamente.

Pérdidas económicas producto de la depresión: Costo - Beneficio

Las pérdidas económicas producto del ausentismo laboral, apatía y desgano propias de la depresión son muy importantes en el mundo entero, ya que ascienden a un aproximado de mil millones de dólares anuales. Sin embargo, llama la atención desde la OMS la escaza atención que los gobiernos mundiales dedican a estos temas de la salud mental. Se estima que en promedio solamente el 3% de los presupuestos de salud son invertidos en este rubro (menos del 1% en los países más pobres y 5% en los más ricos).

Pero invertir en salud mental es rentable si se considera el costo - beneficio. Se calcula que el gasto anual por persona en los países más pobres ronda los 2 dólares, y entre 7 y 9 en América Latina y el Caribe. Cada dólar que se invierte en tratamientos para la depresión y la ansiedad, supone una rentabilidad de 4 dólares producto del incremento en la productividad laboral.

En un panel realizado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en abril de 2017 en Washington, Estados Unidos, en el que participaron expertos del Banco Mundial, Universidad de Harvard, Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos, entre otros, se discutieron los temas mencionados anteriormente y se plantaron alternativas para extender la cobertura de servicios de salud mental en el mundo, como parte de un servicio de cobertura integral y universal de los servicios de salud.

Patricio Márquez, experto del Banco Mundial, declaró sobre el tema:

No hay separación entre enfermedad física y mental; no se puede tratar la depresión de forma diferente de una enfermedad cardíaca.

Se tomaron como ejemplos países como Colombia, Estados Unidos y otros, en donde se aumentaron los impuestos a los cigarrillos para reducir los riesgos causados por dichos productos; logrando con ese dinero financiar, entre otras cosas, tratamientos de salud mental.

Otra propuesta fue llevar la salud mental a los lugares de trabajo, considerando que la mayoría de quienes padecen estas enfermedades son laboralmente activos, ámbito que es considerado como el más propicio para ofrecer este tipo de servicios.

Roger Montenegro, psiquiatra argentino, explica su perspectiva sobre la situación de la salud mental en la región y lo que considera necesario para revertirla:

En el grueso de América Latina es necesario hacer mucho más porque no basta con tener solo buenas intenciones. Es necesario educar y luchar para que los temas de salud mental entren en la agenda y en la cabeza de los políticos, y educar a los médicos de atención primaria, que son el primer contacto del paciente, para que puedan reconocer los síntomas y detectar la enfermedad.

Es necesario trabajar mucho más en un esfuerzo de tres partes, que incluya a profesionales, pacientes y sus familias.

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