Remedios naturales contra la depresión

Ginseng
Ginseng
Foto cortesía de Jean-François Chénier - flickr.com

La depresión es un mal común en la actualidad, que puede ser combatido con tratamiento psicológico y también con la ayuda de algunos productos naturales inocuos para la salud, que no traen consecuencias como sucede con el uso de antidepresivos y fármacos.

Caminar es un buen antidepresivo

Un paseo diario de 45 minutos aproximadamente, además de ser un buen ejercicio cardiovascular, produce endorfinas que estimulan al organismo y renuevan de cierta forma el ánimo.

Hierbas Naturales

La sabia naturaleza ofrece una interesante gama de hierbas que pueden ayudar a combatir la depresión, tal es el caso de “San Juan”, hierba también conocida como “Corazoncillo”, que ayuda a combatir la depresión. Tanto si la consume en su forma natural o en pastillas, antes debe consultar a su médico.

Aromaterapia

Un baño de 20 minutos con aceite de lavanda y aceite de bergamota, puede producir un considerable cambio en el estado de ánimo. Otros aromas a los que se le atribuyen propiedades relajantes son: fresas, plátano y naranja. Se pueden utilizar en esencias o de forma natural.

Escritura

Escribir sin preocuparse por la redacción, sin ponerse trabas ni restricciones, puede ser un ejercicio valiosísimo para empezar a conocernos y saber más acerca de nuestras emociones. Ya sea en un diario o simplemente en papel suelto, este ejercicio se puede realizar durante 20 minutos, dando como resultado claros indicios acerca de lo que sucede con su estado de ánimo.

Ginseng

La tradicional medicina china propone al Ginseng como uno de sus mejores ingredientes para diversos males, debido a su alto contenido de ginsenósidos. Tomar eventualmente una infusión de ginseng puede resultar muy apropiado para combatir la depresión.

Kava

Esta planta de origen polinesio, es famosa por sus propiedades calmantes pero más por aplacar la ansiedad. La parte utilizada de esta planta es la raíz, con ella se pueden preparar infusiones, aunque su uso debe ser supervisado por un médico ya que las dosis y efectos pueden ser dañinos para algunos pacientes.