El ajo: ¿Es tan beneficioso como se dice?
El ajo

Muchas veces utilizamos alimentos en nuestra cocina, quizás por costumbre, recomendación o preferencia, sin conocer a fondo todas las propiedades que ofrecen.
Tal es el caso del ajo, también conocido como Allium Sativum, una hortaliza algo picante y muy sabrosa, parte fundamental de recetas como: sopas de ajo, verduras asadas, salsas, bagna cauda, puré de ajos, etc.

A fin de conocer más acerca de los alimentos que ingerimos, hoy repasaremos los beneficios del ajo, para que sepas qué esperar de este histórico vegetal.
El ajo es considerado uno de los alimentos más completos que existen, algo así como un remedio natural. Estudios han demostrado algunas de sus efectivas propiedades:

  • Aumenta las defensas
  • Es callicida, vermífugo
  • Es muy útil para las enfermedades respiratorias y de la piel
  • Es expectorante y diurético
  • Ayuda a prevenir el cáncer
  • Es antiinflamatorio, vasodilatador y anticoagulante

Y la lista continúa. Si estás pensando en cómo comerlo, te recomendamos que lo utilices crudo y no cocido o en polvo, dado que luego de su cocción pierde cerca del 90% de sus propiedades.

Un detalle quizás molesto de comer ajo, es el gusto fuerte que deja en boca, pero por suerte para todo problema, existe una solución. En este caso, para disminuir su sabor duradero, solo tendrás que abrir el ajo al medio y quitar la parte del centro.

Si de todas maneras, continúa ese aroma, algunas soluciones caseras pueden ayudarte: consumir una cucharadita de café instantáneo, tomar un jugo de limón recién exprimido, comer una cucharada de miel, tomar un vaso de vino o de leche.

Por si te interesa saber, no es culpa del vegetal que nos quede ese olor en la boca o que lo despidamos por los poros, sino que se trata de una reacción química, dado que algunas propiedades del ajo al combinarse con nuestras toxinas acumuladas, producen ese fuerte olor, sólo porque están depurando nuestro cuerpo.

El ajo también se utiliza en casos de reuma, sirve como desinfectante de la piel, ayuda enormemente al funcionamiento del corazón, hay quiénes lo frotan sobre el cuero cabelludo para que les crezca el pelo, es bueno contra los dolores de cabeza, ayuda a combatir el insomnio, es afrodisíaco y es excelente para las enfermedades gastrointestinales.

Pero a tener cuidado con su uso exagerado en casos de hemorragias o durante el embarazo, ya que aumenta el fluido de la sangre.

Las maneras de consumirlo son muy variadas, como dijimos, la más efectiva y natural, es simplemente crudo. Luego se puede hacer al horno para el posterior preparado de un puré, puede utilizarse hervido y tomar el líquido de cocción como té, se puede macerar en vinagre, incluso existe el licor de ajo, muy fácil de hacer con alcohol etílico, agua y ajo picado.

Finalmente se puede consumir en pastillas o jarabes, lo cuál tiene su efectividad comprobada y no produce olor, sin embargo, los medicamentos no aprovechan al máximo las múltiples propiedades del ajo, en comparación a su consumo en crudo.

Si nos animamos a consumir los alimentos de siempre bajo nuevas formas o recetas, sin pensar en detalles menores como su aroma, disfrutaremos de una excelente alimentación acompañada de grandes beneficios.

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