Falta de actividad física

Muchas personas que detestan hacer ejercicio, aseguran que si existiera una solución mágica para perder peso y fortalecer los músculos no pisarían más el gimnasio. Sin embargo, la actividad física reporta muchos más beneficios que los meramente estéticos: Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares (resulta más riesgoso para la salud ser delgado y sedentario que tener algo de sobrepeso y hacer actividad física de forma regular) y de salud mental como estrés y depresión, etc.

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Estoy muy viejo para hacer ejercicio

Muchas personas suelen anteponer la edad como excusa para no hacer actividad física. Sin embargo, nunca es demasiado tarde para comenzar y el ejercicio físico regular y moderado, en el caso de las personas mayores, siempre redunda en beneficios para la salud: Se vive más y se tiene una mejor calidad de vida.

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Temo a las lesiones

Esta es una excusa poco válida, ya que la práctica regular de ejercicio ayuda a prevenir lesiones en tendones, músculos, ligamentos y huesos al fortalecerlos. Además de que estabiliza las articulaciones, previene la osteoporosis y disminuye el riesgo de accidentes caseros como consecuencia de pérdidas del equilibrio o caídas.

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Estoy fuera de forma

Si no se realiza actividad física de forma frecuente es lógico que se esté fuera de estado físico. Sin embargo, si no se comienza en algún momento, nunca se llegará a ponerse en buen estado. Lo aconsejable es plantearse metas realistas a corto plazo, como ser hoy voy a caminar unos 15 minutos, mañana agrego 5 más, etc. En vez de querer de un día para otro conseguir un cuerpo de modelo, cosa que al ser irreal rápidamente frustra y lleva a que se abandone el ejercicio.

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Me falta de tiempo

Si bien puede ser verdad que el tiempo diario sea insuficiente entre muchísimas responsabilidades que incluyen el trabajo, los hijos, las compras, el hogar, etc.; es importante tomarse un tiempo para uno mismo. En el correr del día debe encontrarse un hueco y destinarlo e invertirlo en mejorar la calidad de vida, ya que la actividad física ayudará a estar con más energía, dormir mejor, manejar el estrés, etc.

5

Me falta de energía

Esta es otra excusa que sólo puede ser combatida con actividad física. Ya que el realizarla de forma regular aumenta la energía y hace que uno se sienta más vital y con ganas. Todo lo contrario a lo que sucede con el sedentarismo que sólo invita a pasar más horas inmóvil y desganado.

6

El clima: Mucho frío, demasiado calor

Aquellos que le escapan al ejercicio siempre encuentran alguna excusa para no salir de su sillón y el clima es una justificación perfecta. Sin embargo, si se realiza actividad física en un lugar cerrado, el clima no debería servir de excusa para no hacerla.

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No me gusta el ejercicio

En la actualidad es tan vasta la oferta de alternativas para hacer actividad física, que resulta bastante poco creíble que no haya alguna que pueda agradar. Danza, spinning, box, yoga, Pilates, natación, ciclismo, running, caminatas, etc.

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Ya me muevo bastante durante el día

Aunque el trabajo y las obligaciones impliquen estar todo el día de un lado para otro, no es lo mismo que dedicar unos 30 minutos del día a realizar ejercicio. El trajín propio de las tareas cotidianas genera estrés, en cambio la práctica regular de actividad física, relaja, ayuda a manejar el estrés, previene la depresión, ayuda a dormir mejor, etc.

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