Ortodoncia infantil
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Gracias a la ortodoncia infantil y a los tratamientos de ortodoncia, es posible corregir ciertas anomalías de los huesos y dientes. Una cuestión importante para que los padres tengan en cuenta, es cuándo deben llevar al niño a un control con un especialista, el odontopediatra.
En épocas pasadas no había tantas especialidades médicas como hay ahora. La visita al dentista o al ortodoncista se retrasaba. Actualmente el primer control con el dentista se aconseja entre los tres y cuatro años, para que cualquier problema latente que el profesional descubra sea tratado cuanto antes. Ya que los huesos se pueden moldear, pero en la temprana edad, y si se ataja el problema a tiempo, menos será el período de tratamiento para el niño. En el pasado se aconsejaba visitar al dentista a los siete u ocho años. Hoy en día, es fundamental que los padres programen turnos de control algunos años antes.

Dos tipos de aparato de ortodoncia:

  • Removibles: Son aquellos que se quitan y se ponen. Cuantas más horas al día se utilicen, antes se corregirán los inconvenientes dentales. Este tipo de dispositivo, se utiliza especialmente para corregir la mordida cruzada posterior. Se deben colocar durante toda la noche y si es posible cuatro o cinco horas durante el día
  • Fijos: Son los famosos brackets que no se pueden quitar. La ventaja de este aparato, es que se controla la posición de cada diente de forma particular. Actualmente es posible que el material de éstos sea de porcelana, lo cual es una ventaja estética, ya que no se notan

Funciones características de los aparatos:

  • Corregir una mordida disfuncional
  • Cerrar los espacios entre los dientes
  • Enderezar la dentadura
  • Alinear correctamente los labios y los dientes

La principal ventaja de la consulta precoz, es que los huesos de un niño aún se encuentran en fase de desarrollo y es posible moldearlos, logrando resultados sorprendentes si se tiene la constancia necesaria.

Advertencias:

  • Aunque todos los especialistas están al tanto, no está de más saber de antemano que no es posible colocar aparatos fijos cuando el niño aún tiene sus dientes de leche
  • Es aconsejable preguntar al profesional los métodos de higiene que hay que tener, ya que al principio suelen presentar incomodidad y dificultad para limpiarse los dientes

Algunas costumbres trascendentes que hay que dejar de lado:

  • Succión del pulgar: Si esta conducta se prolonga mucho en el tiempo, provocará una mordida abierta
  • Respirar por la boca: Produce innumerables problemas, uno de ellos es que impide el normal desarrollo del maxilar superior, generando problemas estéticos y una mordida incorrecta
  • Interposición de la lengua: Consiste en colocar la lengua entre los dientes en el momento de comer. Esta conducta hace que la mordida sea abierta debido a la separación existente entre los dientes

Consejos para transmitir a los niños:

  • La aplicación de un aparato no debe ser un impedimento para el normal desarrollo de un niño. Con él se puede hacer de todo: Cantar, tocar un instrumento, dar un beso y comer lo que se desee, aunque con un poco más de cuidado, pero la vida debe continuarse de un modo habitual
  • Al niño hay que explicarle por qué debe usar el dispositivo adecuado y hacerle comprender que cuanto más lo use, mas corto será el tratamiento al que deberá someterse
  • No darle más importancia de la que se tiene. En muchos casos, los niños se asustan porque ven a sus padres tristes o atemorizados. Si los padres son capaces de revertir esta conducta, los niños no tendrán ningún problema en adaptarse a los aparatos fácilmente
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