Permarexia

El término permarexia aún no ha sido aceptado por la comunidad científica. Sin embargo, es utilizado para describir el comportamiento obsesivo de un grupo de personas que abrumadas por el sobrepeso y el temor a engordar, permanentemente se someten a dietas extremas de muy bajo contenido calórico. Y finalmente pueden terminar padeciendo bulimia o anorexia; por lo que este trastorno alimentario, podría considerarse la antesala de los mencionados.

La principal causa de este trastorno es un temor obsesivo por el sobrepeso, la obesidad, por subir de peso, que lleva a estar permanentemente a dieta.

A diferencia de lo que sucede con otro trastorno de la alimentación llamado ortorexia, donde la obsesión está centrada en la ingesta exclusiva de alimentos saludables, en la permarexia la atención está focalizada únicamente en el valor calórico de los alimentos.

La permarexia también se diferencia de la bulimia y la anorexia, en que las personas que lo padecen no vomitan (cosa que si hacen las bulímicas) y comen (cosa que no hacen las anoréxicas). Además quienes lo tienen, pueden incluso a llegar a verse saludables y no llamar la atención de su entorno, ya que estar a dieta no resulta algo raro. Sino más bien se considera algo positivo, saludable, que se asocia con fuerza de voluntad.

Perfil de las personas con permarexia:

El perfil psicológico de las personas con este trastorno presenta las siguientes características:

  • Autoexigencia
  • Baja autoestima
  • Inestabilidad de las relaciones sociales
  • Pasividad e indefensión
  • No reconocimiento de a enfermedad
  • Problemas emocionales
  • Preocupación por conocer y realizar varios tipos de dietas
  • No estar nunca a gusto con el físico
  • Presumir conocer sobre temas de nutrición para justificar que las dietas que realizan las siguen por motivos de salud
  • Obsesión por saber las calorías que tienen los alimentos que consumen. Llegan a controlar el valor calórico de cada cosa que tienen, a leer todas las etiquetas, etc

Tratamiento

El tratamiento debe ser abordado por un equipo multidisciplinario de psicólogos y nutricionistas. Los primeros tratarán las causas psicológicas que condujeron al trastorno y los segundos se centrarán en la reeducación de las conductas alimenticias.

Complicaciones

Estar siempre a dieta y privarse del consumo prolongado de determinados alimentos por su elevado contenido calórico, puede conducir a una carencia de ciertos nutrientes esenciales.

Además, el metabolismo de estas personas puede enlentecerse como consecuencia del déficit de calorías y ello favorecer el efecto rebote (subidas y bajadas de peso bruscas en poco tiempo), que pueden llevar a problemas endocrinos, así como a trastornos alimenticios más graves como la bulimia y la anorexia.

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