Trombosis

Esta semana, el día 13 de octubre, se celebró el día mundial de la trombosis, una enfermedad bastante silenciosa ques suele ser detectada muy tarde. La trombosis es un coágulo de sangre que se forma en alguna vena y termina obstruyéndola, causando un infarto al corazón. Pero qué origina la trombosis, cuáles son sus señales o cómo se puede prevenir. A continuación despejamos estas y otras dudas sobre la trombosis.

Qué origina la trombosis

Las causas de la trombosis pueden ser muchas, pueden ser factores hereditarios que causan enfermedades que producen trombofilia (serie de enfermedades que aumentan los niveles de coagulación en la sangre); después tenemos los factores adquiridos como por ejemplo una cirugía que haya podido alterar el flujo venoso, haciendo más lenta la circulación y aumentando las posibilidades de sufrir de estasis (estancamiento de la sangre en alguna área del cuerpo).

Otra de las razones, quizás menos común es la presencia de neoplasia (algún cáncer) , hacen que se produzcan sustancias que derivan en trombosis. También poco común, es el periodo de gestación o embarazo, las personas que están predispuestas suben su factor de riesgo; así como los pacientes que consumen anticonceptivos, corticoides o tamoxifeno, este último medicamento utilizado en el tratamiento de cáncer de mama. Otros factores de la causa de la trombosis es el sedentarismo y falta de movilidad (en pacientes discapacitados con parálisis), el tabaquismo y la obesidad. Entre las más comunes están la trombosis de vena profunda que se suele presentar en lo miembros inferiores; el embolismo pulmonar y menos común la trombosis arterial.

Señales de la trombosis

Si tienes el llamado factor hereditario, es decir si en tu familia existen antecedentes de trombosis, es suficiente motivo para estar a la defensiva contra la trombosis. Los dolores de piernas que aumentan con la flexión del pie es otra de las señales claras de la trombosis, también se pueden hinchar una o ambas piernas y puedes sentir calor en esas extremidades.

Cuando el dolor es más profundo y fuerte, existe una limitación funcional en extremidades, hay un cambio de coloración, y la extremidad afectada experimenta un extraño enfriamiento; lo más probable es que estemos frente a un cuadro de trombosis arterial.

Cómo prevenir la trombosis

La trombosis como muchas enfermedades sanguíneas pueden prevenirse, y para hacerlo se debe:

  • Tener una alimentación balanceada al margen de la obesidad y de alimentos con altos contenidos de grasas y carbohidratos.
  • No fumar.
  • Hacer ejercicios cardiovasculares por lo menos 30 minutos al día.
  • Tener una periódica evaluación médica, más aún si se tiene el factor hereditario.
  • Si se van a realizar viajes largos, se deben tomar precauciones como calcetines anti-várices o pedir receta de medicamentos para prevenir los episodios trombóticos.
  • A la más mínima señal acudir al médico especialista.
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