Colonoscopia

Estudio para visualizar el interior del colon y el recto

Colonoscopia

Se trata de un examen para visualizar el interior del colon y el recto a través de un colonoscopio (una pequeña cámara fijada a una sonda flexible que abarca toda la longitud del colon).

Casos en las que se indica la colonoscopía:

  • Dolor abdominal, pérdida de peso o cambios en las deposiciones
  • Anemia como consecuencia al bajo nivel de hierro (sin causa aparente)
  • Seguimiento de una afección detectada anteriormente como cáncer de colon o pólipos
  • Para la detección de cáncer colorrectal
  • Cambios anormales como por ejemplo pólipos encontrados en exámenes radiográficos o en una sigmoidoscopia
  • Sangre en las heces, heces negras como alquitrán
  • Enfermedades intestinales inflamatorias como enfermedad de Crohn o colitis ulcerativa

Preparación para la colonoscopía

Para la realización del examen, es necesaria una preparación previa que incluye una limpieza completa de los intestinos. Para ello, el médico le indicará enemas, laxantes y evitar los sólidos por unos días antes del estudio.

También se solicita al paciente beber muchos líquidos claros por unos días previos como ser:

  • Gelatinas
  • Agua
  • Jugos de frutas colados
  • Café o té puro
  • Bebidas para deportistas
  • Caldo o concentrado de carne sin grasa

Otra medida previa al examen es dejar de tomar ácido acetilsalicílico, naproxeno, ibuprofeno u otro tipo de anticoagulantes durante los días anteriores. Así como líquidos o pastillas que contengan hierro, ya que pueden producirse heces negras, lo que dificultaría la visualización del interior del intestino.

En qué consiste el examen

En general se administra algún tipo de sedante o anestesia para que el paciente esté conciente pero no sienta ninguna molestia.

El paciente deberá acostarse de costado izquierdo con las rodillas flexionadas. El colonoscopio es introducido por el ano y se desplaza con suavidad hasta el intestino grueso y hacia la parte más baja del intestino delgado.

Se sopla aire a través del colonoscopio para lograr una mejor visualización. Pueden retirarse las heces o líquidos con succión.

A medida que se va extrayendo el colonoscopio, se va logrando una mejor vista, por lo que el examen más preciso se va realizando en este momento. Durante el examen, el médico puede tomar muestras de tejido para realizar una biopsia. Los pólipos pueden extirparse con asas metálicas.

También pueden realizarse procedimientos especializados como terapia láser.

Qué significan los resultados anormales de la colonoscopía:

  • Áreas de sangrado
  • Colitis: Intestino inflamado e hinchado como consecuencia de infección, enfermedad de Cronh o colitis ulcerativa
  • Bolsas anormales en el revestimiento de los intestinos (diverticulosis)
  • Cáncer en el colon o recto
  • Pólipos en el revestimiento del colon