Hiperhidrosis: Sudoración excesiva - Causas y tratamientos

La sudoración excesiva (hiperhidrosis), es un trastorno bastante frecuente (se estima que 3.2% de los norteamericanas sufren de este problema), que resulta muy molesto y produce mucha desdicha a quien la padece.

Si bien la sudoración es un mecanismo natural que contribuye a que el cuerpo permanezca fresco ante situaciones de calor, cuando el clima está caluroso, al realizar ejercicio o ante determinadas situaciones emocionales: Nervios, temor, etc. Las personas con hiperhidrosis, transpiran en exceso aunque no estén presentes ningunos de los factores mencionados como desencadenantes; sudan igual en reposo y aunque el clima esté extremadamente frío.

La hiperhidrosis puede ser axilar, cuando la sudoración excesiva es de las axilas o palmo- plantar cuando se localiza en las palmas de las manos o las plantas de los pies. La hiperhidrosis axilar suele comenzar en la adolescencia avanzada, mientras que la palmar más bien en la pubertad, aproximadamente a los 13 años.

Si no se realiza ningún tipo de tratamiento, el problema de sudoración puede durar para toda la vida, con todas las complicaciones que ello acarrea. Es vergonzoso, incómodo, interfiere con la vida amorosa, social y hasta laboral. Incluso en casos más severos puede interferir con actividades simples tales como tomar un bolígrafo para escribir o el volante del automóvil para conducir.

Causas

Aunque pueden existir causas de distintos orígenes como ser:

En la mayoría de los casos la hiperhidrosis se manifiesta en individuos sanos.

Tratamiento

El tratamiento suele abarcar los siguientes puntos:

Antitranspirantes

Los antitranspirantes son el primer recurso para el tratamiento de la hiperhidrosis axilar, debido a que son fácilmente accesibles. Aquellos que contienen cloruro de aluminio (entre un 10 y un 15%) suelen ser los más efectivos.

Cloruro de aluminio hexahidratado

Cuando los antitranspirantes de venta libre no dan resultado, los médicos suelen recetar cloruro de aluminio hexahidratado, más fuerte que el cloruro de aluminio. Se aplica en la noche antes de acostarse durante 10 noches al principio, luego 1 vez por semana y después sólo ocasionalmente para mantener. Este tratamiento funciona en muchos casos de sudoración excesiva axilar, pero no para los de palmas. Entre los efectos secundarios del cloruro de aluminio hexahidratado, está la irritación e inflamación de las axilas que puede revertirse con el uso de alguna loción antiinflamatoria.

Medicamentos orales

Los medicamentos orales anticolinérgicos, son efectivos y contribuyen en la prevención de la estimulación de las glándulas sudoríparas pero tienen efectos colaterales como ser visión borrosa y boca reseca.

Iontoforesis

Es un dispositivo que se introdujo hace, aproximadamente, 50 años para tratar este problema y que pasa electricidad directamente a través de la piel utilizando agua y combate la producción de sudor. La corriente eléctrica es aplicada en sesiones de 10 o 20 minutos al principio, luego 2 o 3 sesiones semanales seguidas de un programa de mantenimiento 1 cada tres semanas, dependiendo de la respuesta del paciente.

Botox

El Botox, una toxina nerviosa que se utiliza para paralizar temporalmente los músculos, muy popular entre los tratamientos estéticos antiarrugas, aunque se ha utilizado también en otras áreas de la medicina. Desde hace algún tiempo viene usándose con éxito para el tratamiento de la sudoración excesiva axilar. Se inyectan 50 unidades de Botox en alrededor de 20 puntos de cada axila, con lo que se logran, aproximadamente, 6 meses de alivio del sudor.

Este tratamiento está aprobado por la FDA y muchas compañías de seguros médicos ya lo están incluyendo dentro de la cobertura de salud. Es un tratamiento bastante costoso y las inyecciones pueden resultar un tanto incómodas. Por ahora la FDA, no ha aprobado su uso para sudoración palmo-plantar, pero hay médicos que las están usando igual con éxito. Sin duda, estas inyecciones son aún más dolorosas y molestas que las de las axilas y requieren bloqueos nerviosos para las palmas de las manos y las plantas de los pies, para que no resulten tan incómodas.

Simpatectomía torácica endoscópica (STE)

En casos severos y cuando los otros tratamientos no funcionan, puede recurrirse a la cirugía. Se trata de una intervención quirúrgica mínimamente invasiva, en la que un cirujano con técnicas endoscópicas, inserta un instrumento especial llamado endoscopio en el tórax, entre las costillas justo debajo de la axila, para interrumpir la señal que indica al organismo sudar en exceso.

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