Espondilitis anquilosante
Fotocorseía de espondilitis.eu

Es una enfermedad crónica, un tipo de artritis que implica la inflamación e hinchazón de las articulaciones entre las vértebras de la columna y las de entre ésta y la pelvis. Con el paso del tiempo las vértebras afectadas se fusionan.

Se trata de una enfermedad sistémica, lo que implica que con el tiempo puede afectar otros órganos. La causa se desconoce, pero se sabe que los genes tienen alguna incidencia.

En general la Espondilitis anquilosante comienza entre los 20 y los 40 años, pero puede aparecer antes de los 10 años y es más frecuente en los hombres.
Aproximadamente ½ millón de estadounidenses padecen esta enfermedad, que es más frecuente en caucásicos, hispanos y asiáticos.

Síntomas

  • Lumbago que aparece y se va (así comienza la enfermedad)
  • El dolor y la rigidez son más severos en la noche e incluso pueden despertar al paciente, también pueden experimentarse en la mañana o cuando no se está en actividad
  • El dolor de espalda puede empezar en las articulaciones entre la pelvis y la columna (articulaciones sacroilíacas) y con el paso del tiempo pueden llegar a afectar toda la columna o gran parte de ésta
  • El dolor puede mejorar con la actividad o el ejercicio
  • Fatiga
  • Dolor en los talones
  • Dolor e inflamación en las articulaciones de tobillos, rodillas y hombros
  • Fiebre leve
  • Uveítis (inflamación de los ojos)
  • Rigidez y dolor en la cadera
  • Inapetencia
  • Pérdida de peso

El paciente con Espondilitis anquilosante puede perder movimiento o movilidad en la columna lumbar y es probable que no pueda expandir el tórax por completo, como consecuencia del compromiso en las articulaciones intercostales.

Tratamiento

Pueden prescribirse antiinflamatorios no esteroides (AINES) para disminuir el dolor y la inflamación.

Para aliviar la hinchazón y el sistema inmunológico pueden indicarse:

  • Sulfasalazina
  • Inhibidores FNT
  • Terapia con corticosteroides por ejemplo: Prednisona
  • Metotrexato (una vez a la semana)

Cuando el dolor o daño articular es severo, se recurre a la intervención quirúrgica.

Los ejercicios pueden favorecer la postura y mejorar la respiración.

Pronóstico

En casos excepcionales pueden presentarse los siguientes problemas:

El desarrollo de la enfermedad es muy difícil de pronosticar y los síntomas pueden manifestarse y desaparecer en cualquier oportunidad. En general los pacientes pueden auto valerse, salvo que las caderas estén severamente comprometidas.

  • Engrosamiento o cicatrización del tejido pulmonar
  • Ritmo cardíaco anormal
  • Válvula aórtica del corazón
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