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Conjuntivitis aguda

Las conjuntivitis agudas se clasifican, según su causa, en bacterianas, víricas y alérgicas.
Conjuntivitis aguda
Conjuntivitis

Las conjuntivitis agudas se clasifican, según su causa, en bacterianas, víricas y alérgicas. Las bacterianas pueden ser debidas o no a gonococos, las víricas pueden ser por herpes simple o bien queratoconjuntivitis epidérmicas.

  1. Las conjuntivitis agudas bacterianas se definen por:
    • Sensación de cuerpo extraño
    • Molestias ante la luz
    • Escozor ocular
    • Espasmos palpebrales
    • Legañas, lagrimeo constante
    • Intensa coloración roja ocular (inyección ocular)

    Los ojos amanecen pegados. Serán gonocócicas o no gonocócicas:

    • La conjuntivitis aguda gonocócica
    • Se caracteriza por la presencia de secreciones mucopurulentas de aparición brusca, entre 12 - 24 horas, con quemosis, papilas conjuntivales, párpados hinchados y adenopatía preauricular. Es importante que se explore la córnea, ya que puede haber aparición de úlceras periféricas perforantes.

      Para el tratamiento se suelen emplear quinolonas tópicas o sistémicas, pero siempre es recomendable realizar una citología con antibiograma para que el tratamiento sea lo más efectivo posible.

    • Las conjuntivitis agudas no gonocócicas
    • Frecuentemente están causadas por Staphylococus aureus y epidermidis, Streptococus pneumoniae y Haemophilus influenzae. Se presentan con enrojecimiento ocular, sensación de cuerpo extraño, picor, papilas conjuntivales, secreción purulenta menos importante que en las anteriores y quemosis. El tratamiento consiste en limpiar el ojo con soluciones fisiológicas y colirios o pomadas con antibióticos de amplio espectro.

  2. Las conjuntivitis agudas virales
  3. Se dividen en dos variedades, las conjuntivitis por herpes simple y la queratoconjuntivitis epidérmica.

    • En la conjuntivitis por herpes simple
    • Habrá dolor, sensación de cuerpo extraño en un único ojo, quemazón. Se asocia con vesículas herpéticas en la piel del borde palpebral, además de nódulo preauricular palpable. Suele haber mejora tras una semana en tratamiento con antivirales y compresas frías.

    • La queratoconjuntivitis epidérmica
    • Es una infección de gran contagiosidad, causada principalmente por adenovirus tipos 8,19,37. Es frecuente que se dé en ambientes cerrados como guarderías, cárceles, hospitales, empresas.

      Presenta un período de incubación de una a tres semanas y suele empezar con síntomas de gripe, como fiebre, malestar general, dolor muscular. Pasado este periodo hay una conjuntivitis folicular aguda en el párpado inferior acompañada de hiperemia, epífora, fotofobia, quemosis, hemorragias y adenopatía preauricular del mismo lado. Suele hacerse bilateral en la primera semana.

      En los casos más graves hay lo que se llama conjuntivitis membranosa o pseudomembranosa. También puede aparecer, aunque con menor frecuencia, una erosión epitelial central con los bordes irregulares. Aproximadamente dos semanas después de que aparezcan los síntomas podremos ver infiltrados subepiteliales que afectan a la visión. Estas se aclaran de forma espontánea, pero cuando dejan cicatrices la recuperación pude tardar incluso meses.

      La infección se resuelve sola, de forma espontánea, en 1-3 semanas.

      No podemos olvidarnos de que es una infección muy contagiosa, principalmente en las dos primeras semanas. Los pacientes no pueden tocarse los ojos con las manos, así como compartir toallas y almohadas.

      El tratamiento es sintomático, porque no responde a los antivirales.

  4. Las conjuntivitis alérgicas
  5. Son causadas por la sensibilidad a los alergenos del medio ambiente, como polen, polvo, productos químicos. También pueden ser debidas a alimentos, toxinas microbianas, medicamentos o parásitos. Corresponden a las conjuntivitis más frecuentes y pueden afectar al 10% de la población.

    Consisten en prurito ocular bilateral, asociado a enfermedades respiratorias atópicas como rinitis, faringitis y asma, hiperemia conjuntival, secreciones poco intensas, edema palpebral e hipertrofia papilar o folicular de la conjuntiva. No afectan a la visión.

    Para el tratamiento se debe eliminar el alergeno, desensibilizar al paciente y aliviar los síntomas con corticoides, cromoglicato, antihistamínicos y vasoconstrictores.

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