Grave forma de neumonía

Se trata de una forma grave de neumonía, causada por el virus del SARS (identificado por primera vez en 2003), que provoca una intensa dificultad respiratoria y en algunos casos la muerte.

El SARS es causado por un virus de la misma familia de los que causan los resfriados comunes. Se transmite a través de las gotas infectadas que se esparcen por el aire al toser, reír o estornudar o al entrar en contacto con superficies contaminadas, ya que el virus puede vivir varias horas en ellas.

Síntomas

Los síntomas, generalmente, aparecen, aproximadamente, entre 2 y 10 días después de entrar en contacto con el virus. Las personas que presentan síntomas activos de la enfermedad pueden contagiarla a otros.

Los síntomas pueden incluir:

  • Escalofríos y temblores
  • Síntomas respiratorios y dificultades para respirar
  • Fiebre
  • Tos que en, general, comienza entre 2 y 3 días luego que los demás síntomas
  • Dolor de cabeza
  • Dolores musculares

Los síntomas poco frecuentes pueden abarcar:

  • Diarrea
  • Náuseas y vómitos
  • Tos con flema
  • Mareos
  • Dolor de garganta
  • Rinorrea

Tratamiento

Los posibles enfermos de SARS, deben ser evaluados de inmediato por un médico y de confirmarse el diagnóstico deben ser puestos en cuarentena en el hospital.

El tratamiento puede abarcar:

  • Antibióticos para tratar las bacterias causantes de la neumonía
  • Altas dosis de esteroides para reducir la inflamación pulmonar
  • Medicinas antivirales
  • Oxígeno, ventilación mecánica o terapia de tórx

En casos graves, se ha administrado como tratamiento la parte líquida de la sangre de personas que se han recuperado de la enfermedad.

Pronóstico

Las políticas de salud pública fueron muy efectivas en el control de los brotes y muchos países han podido frenar la epidemia. Pero todas las naciones deben estar muy atentos para mantener controlada la enfermedad. Estos virus tienen la característica de mutar con el propósito de propagarse entre los humanos.

La enfermedad fue más leve en las personas jóvenes y la tasa de mortalidad en personas de más de 65 años superó el 50%.

Muchos pacientes necesitaron respiración artificial y hospitalización en cuidados intensivos.

Complicaciones

  • Insuficiencia hepática
  • Insuficiencia respiratoria
  • Insuficiencia cardíaca

Agregar comentario