Las tentaciones de las vacaciones

En general cuando nos vamos de vacaciones inevitablemente volvemos con algunos kilos de más. Esto se debe a que se come más y de manera más desordenada, además de que se lleva una vida más sedentaria que de costumbre. Entonces sucede aquello de que tanto esperamos durante todo el año para las vacaciones, para ir a la playa y llegado el momento nos encontramos pesados, con barriga e hinchados.

Para que esto no pase, sólo es necesario tener un poco de cuidado con las tentaciones y seguir algunos sencillos consejos:

1

Hacer números

El requerimiento calórico promedio de un adulto activo es de alrededor de 2.00 calorías diarias. Cuando durante las vacaciones a las comidas que hacemos habitualmente les sumamos bebidas alcohólicas, picadas, postres, colaciones, etc., el consumo total de calorías aumenta a 3000 o 35000 Kcal.

Estas 1500 calorías de más diarias al multiplicarse por 2 semanas se transforman en 22.500 y en cerca de 3 kilos de más.

2

Controlar el consumo de bebidas alcohólicas y azucaradas

El calor y el verano se prestan para beber mayor cantidad e líquidos y esto incluye las bebidas alcohólicas y dulces, las que aportan muchísimas calorías. Claro que beber algún trago o jugo es inevitable, pero si se desea realmente controlar el aumento de peso, esto debe limitarse un poco a bebida alcohólica sólo en una de las comidas principales del día, almuerzo o cena y el resto del día beber agua o jugos de fruta sin azúcar o con edulcorante.

3

Darse los gustos en una sola comida diaria

Para controla un poco la ingesta calórica diaria, otra alternativa es darse los gustos en una de las comidas, preferentemente en el almuerzo, ya que durante el resto del día se queman las calorías ingeridas, y en la otra optar algo más liviano como por ejemplo: Pescado, verdura y frutas.

4

Levar fruta, yogurt bajo en grasas y agua a la playa

Los días de playa suelen dar mucho apetito y para evitar que al volver a la casa o al ir a comer a algún lado se arase con todo, es conveniente llevar algunas colaciones saludables que no sumen muchas calorías pero sí engañen al estómago. Entre los alimentos y bebidas que pueden llevarse a la playa y son fáciles de preparar, cargar y consumir en el lugar están: Frutas, agua o jugos de fruta sin azúcar, yogures descremados, bastones de zanahoria o apio.

5

Incorporar el ejercicio a las vacaciones

El hecho de estar de vacaciones no significa que uno no pueda mantenerse activo. Hay un sinfín de actividades que permiten ejercitarse y quemar calorías, desde jugar paleta o voley en la playa, nadar, salir a caminar o a trotar temprano en la mañana o en la tardecita cuando baja el sol, hacer las compras a pie, etc. Esto ayuda a quemar calorías, a sentirse más livianos y mejor y así uno puede permitirse sin culpa cometer algún que otro exceso, puesto lo puede quemar al otro día con un poco más de ejercicio.

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